La Justicia sanjuanina le puso punto final al proceso judicial contra Omar “El Guascazo” Pérez, autor del femicidio de Yanina Pérez en Angaco. Durante el mediodía de este viernes 22 de agosto, el hombre fue condenado a prisión perpetua a través de un juicio abreviado, sin ningún tipo de beneficio hasta el cumplimiento total de la pena, y además fue declarado reincidente.
Femicidio en Angaco: con actitud violenta y soberbia, "El Guascazo" fue condenado a perpetua y sin ningún beneficio
Omar Pérez conoció la sentencia durante el mediodía de este viernes, a través de un juicio abreviado. No tendrá ningún beneficio hasta que cumpla la condena. La Justicia también lo declaró reincidente. Tuvo una actitud violenta y burlesca durante la audiencia.
También unificaron la pena máxima por homicidio triplemente agravado -por alevosía, por el vínculo y por contexto de violencia de género- con otra condena previa de 1 año por amenazas agravadas cometidas contra otra persona.
La jornada judicial estuvo atravesada por la agresividad del acusado. Desde el inicio, Pérez mostró su desdén hacia el proceso. Incluso antes de la audiencia, su defensor había anticipado que aceptaría firmar el convenio de juicio abreviado, pero el imputado exigía no estar presente en la sala.
La jueza Flavia Allende, presidenta del tribunal colegiado, le dejó en claro que no podía imponer condiciones: “El acusado no va a dar órdenes de cómo vivir este juicio”, afirmó de manera contundente.
Pese a la resistencia, Pérez fue ingresado bajo fuerte custodia policial. Apenas tomó asiento, reaccionó con violencia: se levantó bruscamente y obligó a los efectivos a intervenir de inmediato. Minutos más tarde, desafiante, lanzó: “Yo quiero firmar e irme”, en referencia al acuerdo judicial.
Cuando la fiscalía comenzó a presentar la prueba en su contra, el condenado volvió a desplegar su soberbia: insultó a los representantes del Ministerio Público y debió ser retirado de la sala. Para garantizar el normal desarrollo de la audiencia, el tribunal decidió continuar en otro recinto.
Minutos después, Pérez fue reingresado. Sin embargo, al momento de sentarse en el banquillo, reaccionó de manera violenta y se levantó bruscamente, lo que obligó a la inmediata intervención de los efectivos que lo escoltaban.
Sin embargo, ni el traslado modificó su actitud. En la nueva sala, Pérez se negó a escuchar la exposición de la prueba, se levantó en reiteradas ocasiones y manifestó que no quería oír “nada” de lo que decía la fiscalía.
Cuando la fiscalía comenzó a exhibir la prueba en su contra, Pérez volvió a mostrarse prepotente y lanzó insultos contra los representantes del Ministerio Público. Ante esta conducta, los efectivos tuvieron que retirarlo de la sala.
El segundo traslado no modificó su conducta. Según confirmaron fuentes a Tiempo de San Juan, desde la otra sala Pérez intentó mostrar sus partes íntimas, aunque la Policía lo impidió a tiempo. Además, durante los primeros minutos del debate, reclamó que no estuviera la prensa presente y realizó gestos obscenos hacia los asistentes.
Finalmente, al momento de la resolución, Pérez ya no estaba en la sala: fue retirado y trasladado de regreso al penal debido a que estaba incontrolable.