Un escandaloso momento protagonizaron dos efectivos de la Policía de San Juan. El pasado domingo, los integrantes de la fuerza de seguridad circulaban en un auto por Capital en contramano. Dijeron que estaban en un procedimiento policial, pero no pudieron corroborarlo. Los acompañaban tres mujeres en estado de ebriedad. Ambos victimarios estuvieron arrestados en la comisaría de Trinidad.
Dos policías andaban en contramano, en aparente estado de ebriedad y con tres mujeres borrachas, y se negaron al test de alcoholemia
El hecho delictivo ocurrió el último domingo. Los dos integrantes de la fuerza de seguridad cumplían funciones en la Comisaría 17ª. Dijeron que estaban en un procedimiento policial, pero no pudieron corroborarlo.
Todo ocurrió minutos antes de las 7 de la mañana del 30 de junio en calle Lavalle casi Fray Mamerto Esquiú. Allí se encontraba un operativo vehicular.
Fuentes policiales informaron que en el operativo vieron a un auto circulando en contramano por Lavalle. Le dieron la orden para detener la marcha. El conductor fue identificado como Mauro Tejada, de 25 años, y su acompañante como Luciano Gastón Carabajal, de 27 años. El primero de los mencionados dijo que era agente policial y su compañero era oficial ayudante. Los dos se desempeñaban en la Comisaría 17ª, siendo aparentemente parte de la brigada de investigaciones.
Tejada y Carabajal manifestaron que estaban en un procedimiento. Pese a ello, el automovilista no mostró la documentación que diera constancias sobre el móvil.
También los acompañaban de tres mujeres de 25 a 28 años, que viajaban en los asientos traseros. Las jóvenes estaban ebrias, ya que los encargados del operativo sintieron un fuerte olor a alcohol, balbuceaban y no coordinaban movimientos.
Por estos motivos, ordenaron que realizaran el test de alcoholemia a Tejada y Carabajal, aunque los victimarios se habrían negado.
Posteriormente, el automovilista fue trasladado a la Comisaría 3ª de Trinidad por directivas del Juzgado de Faltas. Lo derivaron al Laboratorio Toxicológico Policial para la aplicación de un dosaje de sangre, pero volvió a negarse.
Luego se conoció que su compañero decidió presentarse en la seccional capitalina de forma voluntaria. También se habría negado a realizarse el análisis de sangre.