El cuerpo en estado de descomposición y aparentemente sin lesiones ni heridas hace sospechar que la abuela de Santa Lucía murió por causas naturales. Otra especulación es que los sujetos que intentaban llevarse la heladera se encontraron por casualidad con ese cuadro y entonces aprovecharon la ocasión para robar.
Esa es una de las hipótesis que toma fuerza en torno a la muerte de Ángela Berta “Lita” Alvarez, de 82 años, la adulta mayor que fue encontrada sin vida este lunes por la tarde-noche, después de que descubrieran a dos sujetos sacando una heladera de su casa de la calle Zuviría, en el barrio Alberdi, Santa Lucía. Por ahora se baraja esa posibilidad, mientras que uno de los presuntos ladrones se encuentra detenido.
Un vecino lo atrapó luego de sorprenderlo junto a otro sujeto, que logró escapar. Ese testigo es un policía que vive en la misma cuadra de la casa de “Lita” y que observó que los sujetos retiraban una heladera para cargarla en un carro enganchado a una bicicleta, según las primeras versiones. Esa situación le llamó la atención al vecino, que de inmediato supuso que estaban robando y los enfrentó. Fue ahí que uno de los sujetos emprendió la fuga y el otro fue capturado. Este último cuenta con antecedentes por delitos contra la propiedad, aunque no trascendió su identidad.
Pero la historia no quedó ahí, porque el testigo y otras personas supuestamente entraron a la vivienda de Lita para ver cómo estaba la anciana y ahí la encontraron muerta en su dormitorio. Fuentes del caso revelaron a TIEMPO DE SAN JUAN que la abuela se encontraba tendida al lado de la cama y su cuerpo evidenciaba que había entrado en estado de descomposición. Esto indicaba que llevaba varios días fallecida. Una fuente oficial señaló que llevaba muerta entre 5 y 6 días. También contaron que estaba vestida, incluso tenía puesta una campera, y a simple vista no detectaron lesiones de arma de fuego ni heridas punzantes. De todas maneras, aguardaban el resultado de la autopsia.
Los vecinos comentaron que, en ocasiones, la abuela contrataba changarines y jardineros para algunos trabajos en la casa. La anciana vivía sola. Esto último hace presumir que los ladrones son dos oportunistas. Dos changarines que fueron a buscar a la anciana por un trabajo, que entraron al ver que nadie respondía y ahí se encontraron con el cuerpo en el dormitorio. Una hipótesis es que, ante ese cuadro, vieron la oportunidad de robar lo que pudieran de la vivienda. Fue así que buscaron ese carro y volvieron por la heladera, pero el robo se vio frustrado por la aparición del vecino.
Un vocero judicial afirmó que no pueden confirmar ninguna hipótesis. Incluso no descartan que los sujetos hayan entrado a la casa el mismo día que murió la anciana o en estos últimos días y ya habría sustraído otros artefactos o muebles. Para ello, revisarán las cámaras de seguridad de las viviendas vecinas para ver todos los movimientos alrededor de la casa. En el caso trabaja el personal policial de la brigada de apoyo de la UFI Delitos Especiales, con el fiscal de turno.