¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Estafaron en $3.000.000 a una anciana de Santa Lucía con el cuento del “hijo enfermo”

Recibió un par de llamados de un sujeto que se presentó como su hijo y que decía que lo iban a operar de urgencia en el Hospital Privado. Mediante ese engaño le sacaron dinero en efectivo.

Martes, 21 de julio de 2026 a las 16:26
Imagen ilustrativa

Uno o más embaucadores llamaron por teléfono a una anciana de 81 años de Santa Lucía y la estafaron en 3.000.000 de pesos con el cuento del “hijo enfermo”. Los desconocidos le hicieron creer que quien hablaba era su hijo y le pidieron dinero para operarse de urgencia en el Hospital Privado.

Versiones judiciales señalaron que la maniobra delictiva ocurrió el sábado último y que la víctima fue una abuela, de apellido Barata, que vive en un complejo de departamentos de calle Balaguer, cerca de Libertador, en Santa Lucía. Según explicaron, todo empezó con llamados telefónicos por parte de un supuesto médico y, después, de otra persona que decía ser su hijo enfermo.

El primero que llamó fue un estafador que se presentó como médico del Hospital Privado, quien le informó que su hijo estaba internado en grave estado. En esa primera conversación alcanzaron a sacarle el nombre de “Carlos”. En otro llamado apareció en escena otro sujeto que se presentó como su hijo “Carlos” y, con voz de adolorido, le dijo a la señora que necesitaba dinero para operarse de urgencia.

La anciana cayó en la trampa, convencida de que era su hijo y que se encontraba enfermo, y entró en la desesperación por ayudarlo. Fue así que cumplió las órdenes de ese sujeto que decía ser su hijo y reunió todo el dinero que tenía a mano en la casa, dado que en minutos más un amigo de confianza pasaría por la puerta del edificio a buscar la plata.

La mujer mayor siguió las indicaciones al pie de la letra y juntó un total de 3.000.000 de pesos en efectivo, los cuales puso en una bolsa. Al rato arribó ese “amigo” a retirar el dinero para la operación, tomó el envoltorio y se despidió muy amablemente, según explicaron.

Más tarde, la anciana le comentó a la empleada sobre la difícil situación familiar que atravesaba. A esa otra mujer le resultó extraño y dudó. Entonces llamó al hijo de la señora para saber cómo estaba y ahí se enteró de que se encontraba en perfecto estado de salud. De esa forma se dieron cuenta de que la abuela había sufrido la clásica estafa del cuento del tío.