El 5 de diciembre pasado una sanjuanina llamada Analía Martínez (35) fue atacada a piedrazos por dos sujetos que querían robarle. El primer proyectil le atravesó la visera del casco y terminó cayendo a un canal junto a uno de sus hijos de 14 años y la menor de estos, de 7 años, que venían con ella en la moto. Ya estaban indefensos e incluso así los violentos delincuentes siguieron lanzando piedras y llegaron a partirle en dos el caso que llevaba puesto Analía. A la pequeña también le provocaron heridas en la frente y fue gracias a un movimiento rápido del adolescente que entregó el celular de su madre agonizante que los dejaron ir. Este hecho sucedió a la 1,15 en Calle 6 a unos 300 metros al Oeste de Frías, pasando el barrio Huarpe, en Pocito.
Después que se marcharon los maleantes lograron sacar a la mujer en un grave estado y la enviaron al hospital. Los primeros indicios decían que había sufrido importantes daños neurológicos. Al principio pareció mejorar, pero luego de varias operaciones su estado empeoró y al cabo de tres meses falleció, el 4 de marzo pasado. En tanto que los atacantes se habían dado a la fuga, sin sospechar que un vecino había logrado advertir movimientos extraños y una de las víctimas luego los reconocerían.
La investigación llevo a un joven llamado Facundo Nicolás Tejada (20), donde encontraron la funda del teléfono con una foto de la víctima. Después pudieron atrapar al otro implicado que es su hermano menor (por tal motivo no se difunde su identidad) y un tal Emanuel Jesús Millán (19), que vive en el barrio Teresa de Calcuta.
Ellos negaron el hecho, pero varias pruebas los complicaba seriamente. Sobre todo que el hijo de Analía, también víctima, reconoció el rostro de uno de los atacantes. Por eso la jueza Mabel Moya del 2do. Juzgado de Instrucción decidió procesar a Tejada y Milán con prisión preventiva por robo seguido de muerte, un delito con penas de entre 10 y 25 años. En cuanto al más chico de los atacantes, su caso será analizado en detalle por el Juzgado de Menores.
