En la jornada de este viernes, se llevó adelante la quinta audiencia en el juicio por el crimen de Brenda Requena Montaña, el que tiene como único acusado a su esposo Diego Álvarez. En esta ocasión, declararon tres testigos más y formalizaron una medida judicial que será dura para la familia pero que aportará más datos en vistas de esclarecer el hecho.
Juicio por Brenda: se viene una medida judicial dura pero necesaria
Es que el tribunal de la Sala Primera de la Cámara Penal, compuesta por los jueces Victor Hugo Muñoz Carpino, Miguel Ángel Dávila Saffe y Juan Bautista Bueno, decidieron que se realice una inspección ocular en el lugar del asesinato. Según trascendió, estarán los tres camaristas, la querella -a cargo de Filomena Noriega-, la fiscal Marcela Torres y la defensa de Ávarez, Alejandro Castán y Alejandro Oliver Montilla.
Tal como afirmaron las fuentes consultadas, la inspección comenzará en la Comisaría 18ª, con asiento en Albardón, y seguirá hasta ese pozo donde encontraron muerta, desmembrada y quemada a Brenda Requena, ubicado en un descampado de Campo Afuera, localidad albardonera. Será el próximo miércoles, en la mañana.
Por otro lado, declararon otros tres testigos, los que se suman a una extensa lista que comenzó con el propio acusado, Diego Álvarez, el que confesó haberla asesinado, siguió con familiares de Brenda y su amante, José Miguel Guajardo; y terminó con la hermana de la víctima.
El primero en dar su testimonio fue un policía que le tomó la denuncia a Álvarez cuando expuso la "desaparición" de Brenda. Dijo que lo acompañó al imputado hasta su vivienda, el hombre le mostró la casa y la zona por donde supuestamente se había escapado la mujer junto a Guajardo. Afirmó que vio todo en orden y que notó tranquilo al marido.
En segundo lugar, habló el amigo íntimo de Álvarez y esposo de la hermana de Brenda. Sostuvo que tenía buena relación con el acusado y que, el día que se perdió la víctima, el hombre lo llamó y le dijo que su esposa se había fugado con el amante, a lo que le respondió que radicara la denuncia.
En última instancia, fue el turno de un hombre que estaba haciendo un asado cerca del descampado donde hallaron a Brenda. Dijo que vio pasar a Álvarez en una moto y que éste le preguntó si no había visto a una mujer de baja estatura corriendo por esa zona. Le respondió que no y Álvarez continuó su camino.