¿qué fue lo que pasó?

Por los policías suspendidos en Chimbas hay dos hipótesis: ¿jugaban con sus armas o debieron usarlas?

Luego de que las autoridades de la Policía abrieran un sumario administrativo contra los cuatro uniformados que fueron denunciados por estar supuestamente 'a los tiros' en su unidad, la investigación interna apuntaría a esas dos versiones.
viernes, 11 de junio de 2021 · 12:43

Cuatro policías sanjuaninos fueron suspendidos después de que fueran denunciados por estar, supuestamente, 'a los tiros' en los alrededores de una unidad operativa móvil en Chimbas y, aunque la investigación interna que inició la Policía de San Juan se maneja con total hermetismo de parte de las autoridades, trascendió que se manejan al menos dos hipótesis sobre lo sucedido. 

Tiempo de San Juan publicó el jueves, en exclusiva, que los uniformados que cumplían funciones en la Unidad Operativa Móvil 'El Mogote' -un oficial inspector a cargo de la dependencia policial, un cabo primero, un cabo y un agente- fueron removidos de sus cargos mientras la Subsecretaría de Control de Gestión investiga si las acusaciones de los vecinos son ciertas.

Lo que dijeron las personas que viven en las cercanías del destacamento policial situado en calle Rodríguez fue que se escucharon varios disparos y que fueron los efectivos quienes los efectuaron, suponiendo un riesgo para todos los habitantes de la zona. Cerca de las 14 del miércoles, fueron varios llamados los que recibió el 911 alertando esta situación y, por eso, la primera determinación de las autoridades fue remover -de forma preventiva- al personal que allí trabaja. 

Como segunda medida, los investigadores que iniciaron el sumario administrativo contra los policías en la mira secuestraron las armas de fuego para peritar y saber si fueron utilizadas recientemente. En caso que su uso sea comprobado, los efectivos tendrán que rendir cuenta de por qué se procedió con el uso del arma reglamentaria y si su empleo es justificado. 

Aunque nada está confirmado sobre el hecho en sí y los jefes de la fuerza de seguridad se mantienen en silencio, habría dos posibles escenarios que se indagan. Uno de ellos es que los uniformados se vieron forzados a utilizar las armas de fuego por un hecho delictivo que lo ameritaba. Esto deberán demostrarlo y para eso fueron retenidas sus armas, que hoy son la prueba clave en el caso.

El otro escenario, burdo por donde se lo mire, indica que los policías practicaban su puntería, es decir que jugaban con sus armas poniendo en riesgo la vida de cualquier persona cercana, algo que no debe ocurrir, pues para ello hay un espacio de tiro para realizar la práctica, con todas las medidas de prevención para evitar cualquier tipo de desgracia. 

Si bien son cuatro los separados del cargo, quizás no todos manipulaban las armas de fuego. Sin embargo, ninguno de ellos denunció a sus compañeros por hacerlo, por lo que todos podrían quedar implicados, si se confirma tal denuncia. 

Por ahora se desconocen los nombres de los investigados -que se guardan bajo siete llaves- y cuál es el tipo de sanción que les cabría, en caso de comprobar el uso indebido del arma reglamentaria. En el ámbito administrativo, los castigos pueden ir desde un apercibimiento, pasando por una suspensión hasta una cesantía o exoneración. 

 

 

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