Los entretelones del escándalo por presunta explotación laboral de parte de unas personas oriundas de Bolivia a un contingente de Salta no dejan de surgir. Después de los allanamientos realizados por Gendarmería, la detención de tres personas como aparentes responsables de haber generado condiciones adversas de trabajo y hospedaje, ahora tuvieron la oportunidad de hacer su descargo algunos empleados que se desempeñan como cosechadores de aceitunas de Ricardo Guzmán. El mismo está alojado en los calabozos del escuadrón núcleo de Gendarmería junto a su esposa Flora Choque Villalobos y un salteño llamado Iván Guerrera, que habría sido el encargado de traer a los norteños a San Juan.
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En esta oportunidad Carlos Marcos Zapalá (57), empleado que trabaja hace un poco más de 15 días con Guzmán dijo que "en ningún momento hubo explotación, y esto que hizo la chica de Salta dejó a mucha gente sin trabajo. Ellos nos dan hospedaje, no nos deben nada y nos dan el lugar para cocinar. Yo me siento cómodo más allá de todas las cosas que se han dicho". Y agregó que "el problema que hubo con esa chica fue porque Guzmán le ha pagado el pasaje para traerlos a ella y a la pareja, fueron 18.000 pesos y fue tanto el problema que hizo, que Guzmán le dijo ´toma niña, toma tus 18.000 y andate´, pero no le bastó con eso, también le reclamó por haber trabajado un solo día y no solo eso, sino que antes de irse le revisó los bolsos a todos los compañeros para ver si se podía llevar algo".
Aquí el video del testimonio completo:
Otra de las personas que dio su opinión fue la hija del hombre detenido, Edelmira Guzmán: "Yo les quite el DNI porque era mucho dinero que estábamos perdiendo por el pasaje, pero luego cuando se los quise devolver regresé a la habitación y ya no estaban. Por eso pensé que se habían escapado y de la nada vinieron los policías y los gendarmes". Y agregó que "la gente de Salta solo estuvo tres días y no creo que en ese tiempo exista explotación como dicen". El testimonio completo en el siguiente video:
Por otra parte, los efectivos de Gendarmería que intervinieron por orden del Juzgado Federal Nº2 comprobaron que en la casa había más 27 personas alojadas en condiciones de total vulnerabilidad. Dormían varios en habitaciones de 3 x 3 y comían sobre cajones de frutas, sentados en el suelo porque no había sillas. "Estaban hacinados, el lugar era muy precario y además no se cumplía ningún protocolo Covid", indicó una fuente del caso. Aquí todos los detalles del lugar en cuestión.