violación de cuarentena

El castigo por estar en una fiesta clandestina se convirtió en un acto solidario

Se trata de los 144 pares de zapatillas que debieron comprar los 48 imputados como reparación simbólica que se repartieron en un merendero de Chimbas.
miércoles, 8 de julio de 2020 · 14:12

Después de haber sido descubiertos en una fiesta clandestina en plena pandemia, los 48 jóvenes sanjuaninos que fueron condenados por Flagrancia por incumplir con el aislamiento social compraron 144 pares de zapatillas -como reparación simbólica- que fueron donados a chicos de un merendero de Chimbas.  

El castigo que se transformó en un acto solidario tuvo curso este miércoles por la mañana, cuando el calzado adquirido fue repartido en el merendero Rincón de Luz, situado en la Villa Observatorio, en un operativo coordinado por el Ministerio Público y la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA). 

Esta reparación simbólica forma parte del acuerdo al que llegaron los fiscales con los 15 defensores, públicos y privados, de las 48 personas que fueron juzgadas por la justicia exprés por violar los artículos 205 y 239 del Código Penal. Los imputados debían comprar cuatro pares de zapatillas marcas Nike, Adidas o Topper, cada uno, más cuatro pares de media. 

Fuentes judiciales indicaron que 150 pares de zapatillas y de medias se entregaron en el merendero, mientras que los 33 pares restantes advirtieron que serán entregados posteriormente a otros niños y niñas. 

Los implicados fueron atrapados por las autoridades en una fiesta en un taller mecánico, ubicado cerca de la intersección de calles Santiago del Estero y Pedro Echagüe, en Capital. 

A 47 de los 48 implicados los beneficiaron con la suspensión de juicio a prueba por un año, más tareas comunitarias y reglas de conducta. Es decir, no irán presos pero ese lapso de tiempo no deben cometer ningún delito sino sí serán juzgados. Solamente uno de ellos, Rodrigo Cid Andreolli -defendido por Maximiliano Paez-, de 22 años, fue condenado a 8 meses de cumplimiento condicional. Esto quiere decir que tampoco irá preso pero de cometer un nuevo delito inmediatamente irá detenido.

A Cid Andreolli le dieron esa condena debido a que ya contaba con una probation por una causa de hurto tramitada en el Cuarto Juzgado Correccional. También tenía una condena en la Justicia Federal ya que le hallaron una plantación de marihuana en su vivienda.

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