Mientras avanza la investigación contra los policías denunciados por una supuesta golpiza a una familia del barrio Rivadavia Norte, la Jefatura dispuso remover a los jefes de la comisaría de esa zona. Aclararon que no son investigados ni es una sanción, pero altas fuentes de la fuerza reconocieron que la medida que tiene que ver con el incidente ocurrido el miércoles de la semana pasada en Rivadavia.
Removieron a los jefes de la Seccional 23ra tras la denuncia de una golpiza policial
La medida fue dispuesta este martes por la Jefatura y afectó a los dos responsables de la Seccional 23ra, a la comisaria Marisa Bustos y a un comisario de apellido Tejada, señalaron altas fuentes de la Policía. Ambos ahora están a cargo de una comisaría de Santa Lucía, mientras que un comisario de apellido Díaz se puso al frente de la comisaría del barrio Rivadavia Norte.
Fuentes oficiales señalaron que los ex jefes de la comisaría 23 no están siendo investigados. Los que sí están en la mira son alrededor de 8 policías, entre efectivos de esa dependencia y de la Motorizada Nº 3, que fueron denunciados el miércoles pasado por la familia Richard.
Esta familia acusó a los policías de haberla golpeado brutalmente durante un procedimiento por violar el aislamiento social y obligatorio. Y es que compartían un asado y los uniformados llegaron con intenciones de detenerlos.
Los integrantes de la familia fueron juzgados en Flagrancia por violar la cuarentena, pero les concedieron la suspensión de juicio a prueba por un año, a cambio de 4 meses de trabajo comunitario y 5.000 pesos por costas. En ese proceso, no se les imputó ningún otro delito como resistencia a la autoridad o lesiones en perjuicio de los uniformados.
Por el contrario, los Richard denunciaron a los uniformados en la fiscalía por presunta lesiones, a su vez la Subsecretaría de Control de Gestión abrieron una causa administrativa para investigar el accionar de los uniformados.