Cristian Saromé, cabo del Grupo G.A.M. de la Policía Provincial, hace más de dos meses fue denunciado por su ex pareja y lo acusó de haberla golpeado salvajemente. La causa rápidamente cayó en manos de la justicia y este uniformado quedó detenido y enviado al penal de Chimbas. Ahora después de varios meses, la justicia le concedió la libertad.
Así lo confirmó su abogada defensora Filomena Noriega, que hace un mes había solicitado el habeas corpus (es una garantía constitucional que tiene aquel detenido para poder comparecer de forma inmediata y pública ante un Juez para que este determine si el arresto fue o no conforme a la legalidad y si debe mantenerse o interrumpirse.) para su defendido, en el Segundo Juzgado de Instrucción. Además de este pedido, la letrada hace unos días solicitó la habilitación de feria y presentó nuevamente la excarcelación para su cliente, que en esta ocasión fue aceptada.
No es la primera vez que la abogada presente este pedido, el pasado marzo lo hizo y ante la negativa del juzgado, esta afirmó férreamente en aquel momento que su representante estaba detenido “de manera indebida e ilegítima”.
La respuesta del juzgado fue que faltaba la pericia psicológica para dar lugar -o no- a ese pedido. Sin embargo, la psicóloga que iba a examinarlo se fue de viaje al exterior y, cuando regresó, debió permanecer en su hogar respetando los 14 días de cuarentena obligatoria.
Ahora, después de estar más de 70 días preso, este jueves por la noche Cristian Saromé recuperó la libertad pero no se podrá acercar a su ex pareja, la agente Eugenia Villalobos, a un radio de 500 metros, destacó la letrada.
El caso
Precisamente, el hecho ocurrió durante la cena del pasado lunes 10 de febrero. "Estábamos por comer y comenzó a hablar de mi cumpleaños, que es el próximo sábado. Me dijo que la iba a pasar con él y no con mi familia, como yo quería. Como me negué, se enojó, se levantó de la mesa y se fue hacia la puerta de mi casa (ubicada justo frente a la Universidad Católica de Cuyo)", afirmó.
Luego de ello, siguió una discusión, hasta que Saromé le propinó un fuerte cabezazo en su frente, dejándola completamente inconsciente. En ese momento, el sujeto escapó de la escena y fue la hermana de la víctima quien la ayudó a volver a la normalidad. "Una vez que me desperté, llamamos al 911 y cayeron varios policías a auxiliarme. Me llevaron al hospital Rawson, donde me diagnosticaron un traumatismo de cráneo", relató.
Lo peor de este hecho fue que, durante la madrugada del martes, el cobarde policía decidió pedirle ayuda a su jefe del Grupo G.A.M., y juntos fueron hacia la Comisaría 13ª a presentarse por la denuncia contra Saromé. "Le iban a quitar el arma pero su jefe dijo que no y, por ende, todavía tiene él su arma. No sé dónde porque está detenido pero lo que sí sé es que no le retuvieron el arma reglamentaria", afirmó Eugenia.
