Durante la tarde de este viernes, trasladaron al ex militar Eduardo Vic, de 66 años, desde el Servicio Penitenciario Provincial hacia el Penal de Ezeiza donde funciona el hospital penitenciario para evaluar su estado de salud y determinar si está en condiciones de ser sometido a un proceso judicial.
Inspeccionará a uno de los represores para determinar si le otorgan la prisión domiciliaria
Esta medida fue aceptada por el Tribunal Oral Federal de la Nación luego del pedido de su defensa, la doctora Sandra Leveque, quien aseguró que su cliente no está en condiciones de soportar un juicio.
“Mi cliente es hipertenso, tiene Parkinson, posible Alzheimer y además, posee trastornos psicológicos (posible demencia senil y trastornos de tipo organico psicotico), según dos peritos (psicólogo y psiquiatra), afirmó la letrada.
También expresó que otros de los motivos por los que pidió la prisión domiciliaria y la suspensión del proceso por incapacidad sobreviniente es que el ex represor, Eduardo Vic, “ha perdido más de 20 kg desde su ingreso al Penal. Toma 10 medicamentos que a veces no se le suministran, por lo que las instalaciones del servicio penitenciario no son convenientes para un interno enfermo como Vic”.
Los magistrados del Tribunal Oral Federal, compuesto por el dr. Ángel Nardiello, el dr. Sergio Paduczak y el dr. Guillermo Freile, dieron lugar al pedido de la letrada por lo que ya fue enviado hacia el Prisma, lugar del hospital penitenciario del Penal de Ezeiza, donde le realizarán las pericias correspondientes para determinar si está apto para ser sometido a juicio.
Cabe recordar que Eduardo Vic fue detenido el 12 de marzo de 2015 en la capital cordobesa y enviado a San Juan, lugar donde se lo acusa. Desde ese día se encuentra detenido en el Penal de Chimbas. El ex militar se fue acompañado por una comisión compuesta, entre otros profesionales, por varios enfermeros.
El teniente coronel retirado está acusado de haber cometido graves faltas de lesa humanidad tales como tormentos, privación ilegítima de la libertad, asociación ilícita y homicidio agravado, todos de cumplimiento efectivo de prisión. Estuvo en la provincia con ese rango militar desde diciembre de 1975 hasta mediados del 77, cuando volvió a su Buenos Aires natal.