Este lunes por la mañana y después de tres suspensiones, finalmente, comenzó el juicio contra Carlos Camargo por la muerte del boxeador Guillermo Romero en 2011 y se hizo abreviado, por lo que el acusado de haber encargado el asesinato aceptó la culpabilidad del crimen.
Asesinato por encargo: Camargo aceptó la culpabilidad por la muerte del boxeador
Es por ello que el próximo martes 19 de junio el juez Juan Carlos Peluc Noguera leerá el veredicto de la pena que deberá cumplir Camargo, la cual podría ser de entre 10 y 15 años de prisión efectiva.
El caso
Como si fuera una novela negra de policiales, la historia del crimen del ex boxeador Guillermo Romero comenzará a tener una resolución con el inicio del juicio contra el autor intelectual del homicidio: Carlos Camargo Luján.
En la Sala II de Tribunales, a casi 7 años del crimen de Romero, la familia del hombre asesinado por encargo buscará justicia cuando comience el enjuiciamiento de quien la fiscalía intentará comprobar que encargó la muerte de su ex suegro a dos sicarios, en febrero de 2011.
Camargo había sido procesado y puesto en prisión preventiva por orden del juez Benjamín Blejman, por ser considerarlo el partícipe principal del homicidio agravado por alevosía. Es que en la historia entre el asesino y la víctima confluye un cóctel de situaciones típicos de una novela policíaca: amor prohibido, sicarios y drogas.
Según cuentan los principales testigos, Camargo mantenía una relación secreta con la hija menor del ex boxeador -Dayana Romero- y ello despertó el malestar del padre que siempre cuestionó a su yerno. Además lo denunció en varias oportunidades ante la Policía por venta de estupefacientes.
Tras varias amenazas, el enojo del principal acusado lo llevó demasiado lejos hasta terminar con la vida de quien prohibió su relación amorosa y encima lo inculpó de narco, lo que le trajo diversos problemas con la ley.
Si bien no se logró comprobar la relación con el narcotráfico, sí se logró establecer un vínculo entre el acusado y los sicarios que llegaron en moto hasta la puerta de Romero para dispararle a quemarropa. Es que los asesinos por encargo, en su huida manifestaron: "Esto es un encargo de Martín Camargo".