“Ya no existe para mí. No quiero que se me acerque más a mí ni a mí familia”. A Pedro Rodríguez, le brota la rabia y el rencor contra su hijastra Vanesa Pelaitay. Y es que no le perdona que lo haya herido el domingo 8 de abril de varios cuchillazos en medio de una discusión familiar en su casa en Concepción, Capital. El mismo relató lo demencial que fue el ataque: “Me dejó clavo el cuchillo en la cola”.
La primera versión policial decía que tenía clavado el cuchillo en la espalda y que eran cinco puntazos. Sin embargo, el changarín Pedro Rodríguez (50) confirmó que fueron tres las heridas y que el cuchillo tipo Tramontina le quedó incrustado en el glúteo derecho.
El hombre es un exconvicto. Afirmó que cumplió 11 años de cárcel por un abuso sexual que -según él- no cometió, pero aclaró que nada tiene que ver su pasado con el incidente ocurrido el domingo a la tarde en su casa en el Bº Echeverría y que tuvo como victimaria a su propia hijastra, Vanesa Pelaitay (40), que terminó presa.
“Ese día yo volvía de comer un asado en lo de mi hermano y, cuando entré a mi casa, me encontré con una juntadera en el comedor. Esta chica estaba borracha. Estaba tomando cerveza y consumiendo merca y faso con tres jóvenes y mi hijo Gustavo, que recién se levantaba”, relató Rodríguez, quien dijo que esa situación lo puso furioso. “Al ver todo ese espectáculo, le dije que se retire de mi casa porque a mí no me gustan esas juntaderas”, agregó.
Según su versión, la mujer se retiró con sus amigos y después volvió dos veces a la vivienda. En la última, ingresó con un cuchillo sierrita en la mano. Por detrás, entró su hijo Gustavo quizás presintiendo que algo malo iba a suceder.
“No sé de dónde sacó ese cuchillo. Entró a los gritos, comenzó a decirme de todo. Que yo no era quién para echarla, que no era el dueño de la casa, que no tenía por qué mandarla y que ella era dueña de hacer lo que quiera…. Y cuando se descuidó mi hijo, me acuchillo el brazo”, relató.
A ese primer puntazo, le siguió el otro que fue en la espalda en el momento justo que se dio la vuelta, explicó. “Caí en el piso del comedor y, cuando mi hijo me ayudaba a levantarme, ahí vino esta chica por detrás y me plantó el cuchillo en el glúteo. Me dejó el cuchillo clavado en la cola…así me fui al hospital. Ahí me quitaron el cuchillo y lo guardaron en una bolsita”. Agregó.
Rodríguez sabía que su hijastra iba a recuperar la libertad, dado que le imputaron un delito menor. “Después que me acuchilló, siguió la farra. Y cuando se quedó sola, comenzó a llorar y a lamentarse porque creía que me había matado. Ahora, no sé qué va a hacer. Llevábamos una buena convivencia y yo trabajaba para ayudarla, pero esto no puede seguir así. Ella ya no existe para mí. No quiero que se me acerque más a mí ni a mí familia”.
Rodríguez está separado de la madre de Pelaitay. Según él, su hijastra es adicta y lleva una “mala vida”, al punto que la justicia le quitó la tenencia de sus hijos. Contó que ella se mudó a su casa hace 4 meses porque se peleó con su abuela, con quién vivía hasta ese momento.