lo mandaron al Penal

Bomba: el sobrino del anciano empalado fue detenido por el brutal crimen

Fuentes oficiales confirmaron que el familiar con el que convivía la víctima tendría alguna conexión con el o los asesinos.
miércoles, 26 de diciembre de 2018 · 16:56

En septiembre de este año, un anciano fue brutalmente asesinado por efecto del empalamiento y su cuerpo fue hallado en su domicilio en Santa Lucía. La investigación que hasta el momento tenía más dudas que certezas dio un giro inesperado y apuntó contra su sobrino, con el que convivía hacía varios años. 

Según confirmaron fuentes oficiales en exclusiva a Tiempo de San Juan, el familiar que tenía su casa en el fondo en el mismo terreno en el que vivía el hombre de 65 años no vidente, aparentemente, tendría algún tipo de conexión con el o los asesinos, que aún representan un gran interrogante. 

Para el juez que investiga la causa, Martín Heredia Zaldo del Cuarto Juzgado de Instrucción, el sobrino tendría alguna participación en el atroz crimen aunque no como autor sino más bien como encubridor del homicidio. Con pruebas que lo complicaron, los investigadores que en un principio lo creyeron sospechoso volvieron a señalarlo y por ello fue enviado al Penal de Chimbas.   

Es que en un primer momento, tanto su familiar directo como su mujer fueron detenidos en los calabozos de la División Homicidios, de la Central de Policía, y tras permanecer 48 horas allí se les concedió la libertad. Las dos personas que encontraron los restos del fallecido declararon ante el magistrado y ofrecieron detalles de lo ocurrido, sin embargo no los consideraron sospechosos hasta ahora, tres meses después del terrible hallazgo.

Días después de la liberación, su sobrino desapareció del lugar pues los vecinos de calle Colón dijeron no verlo por la zona luego de lo sucedido. Incluso, personal de la Comisaría 29º se presentó al lugar para llevar adelante allanamientos en las dos casa contiguas y de los resultados de la misma poco se supo.  

A Escudero lo encontraron con sus pantalones rotos y con un la evidencia de haber sufrido una violación con un elemento contundente: tenía introducido un caño de al menos 10 centímetros de diámetro en su ano, lo que le produjo primero un reflejo vagal y luego un paro cardíaco. Sin embargo, en un principio, se descartó que se tratara de un episodio ocurrido tras una relación sexual en la que un amante lo haya querido asesinar. 

La escena del crimen que tras ser peritada sólo arrojó algunos pocos indicios que señalaron una ocasión de robo, ya que tras ser peritada sólo arrojó algunos pocos indicios que señalaron una ocasión de robo. Acorde a lo señalado por las fuentes, esas zapatillas se las había comprado una vecina hacía poco tiempo y fue el único elemento que no hallaron en toda la vivienda.

Sus vecinos, que todavía no comprenden el ensañamiento con el que se cometió el homicidio, informaron que el hombre no manejaba su propio dinero e incluso aseguraron que algunos de ellos le cobraban la pensión para luego dársela. A pesar de la cercanía que tenía con su sobrino, cuyas casas están en el mismo terreno, eran los vecinos quienes tenían mayor contacto y confianza con Escudero.