El caso del portero acusado de embarazar a una alumna de la escuela EPET Nº6 que conmocionó a la provincia podría seguir dando de qué hablar después de su resolución judicial de primera instancia. Es que si bien el denunciado permanece detenido en la Comisaría 34º de La Bebida, por presunto abuso sexual contra una menor, se espera que la justicia determine su situación procesal luego de que la criatura en camino nazca y, si se comprueba que el detenido es el padre, será procesado.
Ahora bien, hay dos posibilidades: que sea procesado por abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal, que prevé una condena máxima de 15 años o que sea encontrado culpable por el juez de instrucción de estupro, un delito con una pena menor, que va de 3 a 6 años de prisión. Esto se daría en el mejor de los escenarios para el sujeto de 60 años, que según informaron fuentes judiciales quedará tras las rejas hasta que se conozca el resultado del ADN que sentenciará su futuro.
Es que el juez que investiga el caso, Benito Ortíz del Primer Juzgado de Instrucción, puede procesarlo por el delito tipificado en el artículo 120 del Código Penal Argentino que define acciones de abuso sexual "con una persona menor de dieciséis años, aprovechándose de su inmadurez sexual, en razón de la mayoría de edad del autor, su relación de preeminencia respecto de la víctima, u otra circunstancia equivalente".
Aplicado a las circunstancias de esta causa, perfectamente encajaría la imputación dado que la menor en cuestión tiene 14 años. Sin embargo, no sólo sería por una razón de edad sino también por algunas incongruencias que la niña embarazada habría presentado en su relato en Cámara Gesell. Acorde a lo informado por altas fuentes, la nena habría admitido tener algún tipo de relación con el hombre 46 años mayor que ella.
En un principio, también se dijo que el acusado había comentado que mantenían cierto tipo de "noviazgo" con la niña, pero después en la declaración indagatoria frente al magistrado mantuvo silencio y off the record aseguró no haber dicho nada al respecto.
La nena que le confesó a su mamá haber sido abusada al menos en dos oportunidades por el empleado encargado de la limpieza de la institución educativa de Rivadavia es sometida a un estudio social para determina en qué contexto vive por lo que ya tiene intervención la Dirección de Niñez.
Tras la denuncia de los padres de la menor en ANIVI, el médico legista que la revisó constató que tenía signos de haber mantenido relaciones sexuales y que además estaba embarazada. Tras los estudios, se supo que está en la 27ma semana de gestación. Ahora bien, la investigación deberá confirmar o descartar si el padre de la criatura en el vientre es el acusado.