Fue la propia alumna, de 15 años, del Colegio Santa María, de Concepción, quien denunció al preceptor de ese establecimiento de haberla abusado sexualmente. Lo hizo ante el Centro de Atención de Niños Víctimas (ANIVI) y automáticamente fue separado de su cargo.
La causa rápidamente recayó en el Primer Juzgado de Instrucción, a cargo del juez Benito Ortiz, quien decidió retener los celulares tanto del preceptor, Jorge Cruceño (30), como de la propia víctima.
Esto se debe a que la presunta víctima, en la denuncia ante ANIVI, expresó que el supuesto acoso no fue solo en persona sino que también lo hacía a través de mensajes de WhatsApp. Es por ello que el juez decidió peritar ambos celulares ya que serían pruebas contundentes para saber lo que pasó.