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martes 14 de abril de 2026

LA ENTREVISTA, EN VIDEOS

Exclusivo: las bombas del prófugo español en San Juan, ahora en libertad

Habló a fondo con Tiempo. Explicó cómo y por qué se fugó. Hoy haría lo mismo. Dice que tuvo protección, que tiene documentación comprometedora. Su vida social en San Juan. Y los amigos que hizo en prisión en Chimbas. Por Gustavo Martínez Puga y Sebastián Saharrea.
Por Redacción Tiempo de San Juan

-En julio de 2006 usted ingresó al país vía Portugal cuando en España ya se lo requería por algunas causas, ¿por qué Argentina y no otro lugar?

-Yo estaba en Santiago -de Compostela- después de un proceso interno en el que me encontraba muy triste por circunstancias políticas. En ese caminar fui aclarando muchas ideas cuando se me notifica por parte de la Policía que había un allanamiento en mi casa. Me puse en contacto con ciertas personas vinculadas al mundo empresarial, la justicia y servicios de inteligencia para saber qué requería el Juez de la causa Malaya para mí.  Fui a declarar y me dijeron que no había posibilidad de salir en libertad y ahí me tomé un tiempo para pensar. Acudí a Marbella con la idea de prestar declaración pero me dijeron que por más que declarara no importaba, que todo el mundo estaba siendo detenido y que no había otro lugar que la cárcel para mí y el resto de empresarios y políticos. Tomé el primer avión hacia Portugal, sabía que no había orden de detención ni de búsqueda, luego agarré el primer avión a Río de Janeiro y por azar enganché el siguiente avión hacia Argentina.

-No fue premeditado, había otros destinos que conocía como Marruecos, Dubai, Italia pero la llegada al país fue por azar.

-El diario El Mundo publicó que el motivo por el cual usted eligió Argentina era por el vínculo que tenía con su amigo inglés Eleazar Binstock, que tenía contactos y amigos en Mendoza.

-Nunca he vivido en Mendoza, sí en Mar del Plata, Buenos Aires y en San Juan.

-¿Y el vínculo con el inglés Binstock tuvo que ver con que eligiera Argentina?

-Durante muchos años tuve un vínculo bastante estrecho a nivel personal y familiar con él. Ya fallecido el año pasado y no tuve la oportunidad de despedirme de él. Es una persona que me dio la posibilidad de entrar al mundo empresarial, casas reales, volar en avión privado y conocer un mundo al cual desconocía.

-¿Llega a Argentina y cómo hizo para ganarse la vida siendo un político en Marbella?

-La verdad no fue fácil. No conocía nada y de hecho no pensaba quedarme sino en ordenarme, hablar con mis abogados y regresar a prestar declaración para defenderme. Cuando llego a Buenos Aires me abrumó la magnitud de ciudad y tuve que reordenarme para saber realmente dónde me dirigía.

-Pero cuando uno llega a un lugar necesita dinero para comer, alquilar, moverse…

-Tenía poco dinero, creo que 3.200 euros, una bolsa de viaje, dos muda, no tenía nada más. Al principio me tuve que quedar en hostel para no registrarme con la idea de no dejar huellas. Salí a buscar trabajo. Me relacioné en el ambiente nocturno de Buenos Aires. Tuve la posibilidad de conocer a varias personas que frecuentaban bares y demás. Ahí empecé a relacionarme. Nunca se me ha dado mal el tema de relacionarme con las personas, siempre he tenido esa habilidad. Y empecé a relacionarme con personas que fueron formando parte de mi vida. Luego entré a una empresa para asesorarlos en todos los niveles y esa persona a cambio me ofrecía vivir en uno de sus departamentos y fue así como conocí Recoleta y Puerto Madero. Es decir todo se fue dando pero siempre con la idea de volver, no pensaba en echar raíces. Eso pasó durante un año más o menos.

-¿Carlos por qué nunca volvió sabiendo que se lo acusa de delitos graves de corrupción? ¿No supone una carga moral para usted el estar acusado y no someterse a la justicia española?

-Yo no veía las garantías procesales para presentarme ante la justicia española. Tenía ciertas informaciones de cómo la operación Malaya se estaba gestando, es decir había un Ministro del Interior cuyo hermano estaba dentro de la operación. Había un Fiscal General de Estado que  tenía a una sobrina y su marido dentro de la misma. En la segunda fase de la Operación Malaya, automáticamente los policías que investigaban son desplazados y tanto al hermano del Ministro y la sobrina del fiscal se los aparta de la causa. Empezamos a ver cosas que no cerraban. Había personas que nunca fueron investigadas. Estaban dentro de una sociedad de banca electrónica que gestionaba dinero, cuando todo eso ocurre decido no presentarme a la justicia. Acto seguido se lo notifico a mis abogados. El Juez y al fiscal anticorrupción reciben una medalla al mérito de investigación, un ascenso de cargo y se les aumentan el sueldo vitalicio un 10 % en pleno de proceso de instrucción, algo que nunca se vio en la democracia de España. Eso ocurrió en plena instrucción.

-¿Sugiere que se estaba manejando políticamente la instrucción judicial?

-No lo sugiero, es que hay una realidad: cuando los policías son apartados de la causa por no seguir ésas dos líneas importantes, y el resto de personas son los acusados… a mí se me acusa de haberme apropiado de 150.000 euros y si se investiga todo mi patrimonio no aparece nada. La acusación parte de unas iniciales: CF. Como yo soy Carlos Fernández, se me vincula. Pero eran las iniciales de Club Financiero.

-¿Y por qué no fue a ejercitar su inocencia?

-Yo no soy un santo ni lo he sido nunca, pero enfrente tampoco tenía santos ni personas que de verdad quisieran investigar.

-¿No cree en la justicia española?

-Yo no creo en ciertas personas que ejercen la justicia en España.

-¿Y eso le da derecho a no presentarse?

-Creo que la ley me permite el derecho a no presentarme y estar un tiempo fuera de mi país y eso automáticamente equivale a que las causas prescriban con el paso del tiempo.

-Pero en este momento usted tiene pedido de captura en España…

-Yo en este momento estoy bajo la jurisdicción de la justicia argentina.

-La justicia española pide por usted porque entiende que uno de los delitos no ha sido prescripto…

-La justicia argentina ha dicho que sí, que los delitos han sido prescriptos. Cuando la justicia española manda acá todas las causas saben que estaban prescriptas. Sin importarle que acá el Juzgado de Instrucción trabajara día y noche.

-Su estrategia fue premeditadamente irse fuera de la jurisdicción española para dejar prescribir el tiempo del delito que se le imputa y luego regresar…

-No se puede premeditar sabiendo que la Policía te persigue. Me fui a pensar y una cosa trae a la otra. Intenté en tres ocasiones, a través de mis abogados, presentarme si me daban garantías procesales, algo que no pasó. Tres meses antes de ser detenido en San Juan hicimos público que queríamos presentarnos y a mis abogados no se les permitió el acceso a la información ni a la documentación.

Gustavo Martínez Puga y Sebastián Saharrea entrevistando a Carlos Fernández Gámez.

-¿Su detención acá en Argentina fue una estrategia?

-Fue una necesidad.

-¿Cree que lo delataron, que lo descubrieron o se entregó?

-Yo creo que la Policía ha sido muy clara: se acercaron a mi domicilio y soy llevado a la Policía Federal. Como vieron en las imágenes, no fui esposado y tres días después allanaron mi casa. El proceso ha sido claro y no tengo ningún tipo de objeción respecto a la detención.

-Su hermano en España, quien además es su abogado, defendió ante los medios que fue una entrega pactada.

-Creo que mi abogado tuvo la habilidad de pactar las condiciones de mi entrega. Agradezco el trato por parte de la Policía Federal en todo momento.

-¿Y por qué en este momento? ¿Pensó que estaban prescriptas las causas que se investigan?

-Nosotros teníamos la intuición de que estaban prescriptas. Quería volver a mi país. A mi padre le da un infarto en el mes de mayo y ahí es donde yo acelero todo. Llevaba tres años y medio lejos de mi entorno familiar y ahí es cuando le pido a mi hermano que agilizara los trámites lo más rápido posible. Ahí es cuando se precipitan los acontecimientos.

-¿Cómo llega a San Juan? ¿Por su esposa, la periodista Carla Coppari?

-Yo conocí a mi mujer en un centro comercial de Buenos Aires, en un lugar de comida rápida; la abordé, empezamos a tener contacto, a charlar y tomo la decisión en un mes de enero de venirme a San Juan, a conocer el lugar... y la primera noche que pasé fue en el Hotel Provincial.

¿Le sirvió para instalarse en San Juan la posición de periodista de Carla Coppari?

-No para nada. Era algo anecdótico, en ese sentido no mantuve contacto con ningún sector del periodismo, me dedique a tener un hijo, a cuidarla y simplemente a vivir.

-¿A su esposa le dijo toda la verdad, que estaba en condiciones de prófugo en España?

-Yo a mi esposa le conté lo que tenía que saber en ese momento. Luego le fui dando toda la información. Ella es periodista. Investigó. Vio que no eran delitos alarmantes, como violación de niños. Vio claramente que es una causa política. Vio que habían cosas que no eran normal: tener a una persona en código rojo por posibles 150.000 euros… que destinen tantos recursos para buscar a alguien…

-Bueno, mucho no lo buscaron… estaba acá, trabajaba vinculado a los medios de comunicación…

-Usted me acaba de decir que el diario El Mundo publicó que destinaron grandes sumas económicas a buscarme…

-Cuando estuvo acá usted recibió la visita de su madre y de su familia, es decir que tampoco pusieron demasiado empeño en encontrarlo…

-Tuve la gran suerte de que ciertas personas me cuidaran, me protegieran.

-¿Del Estado español?

-Ciertas personas... te dan información... te dicen. Es una realidad.

-¿Lo cuidaban desde España?

-A mí siempre me han cuidado. Siempre lo he dicho. Nada de esto hubiera sido posible si no hubiese tenido personas que me cuidaran.

-¿Del gobierno español?

-Personas... que tienen cierta información que ni usted ni yo llegamos a tener. Estoy agradecido a la información que siempre se me ha dado.

-¿Cómo llega a convertirse en un coach reconocido en San Juan siendo que en España no ejercía esa profesión?

-No, en España era político. Nunca ejercí como coach. Pero sí había estado en capacitación de liderazgo, de comunicación. Siempre he estado vinculado a los medios de comunicación, eso sí formaba parte de mi día a día. De hecho, capacitaba a compañeros míos. El éxito mío en San Juan es producto de todo esto, de todo lo que he vivido, de poderme relacionar con personas de pueblo y con personas de la Casa Real; de poderme haberme relacionado con premios Nobel y con personas normales y corrientes. Ahí está la capacidad de haberme reinventado acá en la Argentina.

-Tengo acá la copia de un título que le secuestró la Policía Federal en su casa. Es uno de los temas que más polémica generó. Es de la Universidad Complutense de Madrid, pero no tiene las firmas de las autoridades y está con el apellido Hernández no Fernández.

-Yo le voy a explicar. Cualquier documento sacado de contexto puede parecer una barbaridad. Ningún título de esos tiene veracidad…

-¿Son todos truchos?

-No es que sean truchos, son títulos de internet. Usted puede escribir y poner lo que le dé la gana.

-¿Usted usó ese título para su trabajo, para tener clientes?

- No, jamás. Cualquier persona que visitó mi despacho dirá que jamás vio un título. Estos no son títulos oficiales.

-¿Por qué usted tenía un título no oficial en su casa?

-Vuelvo a decir, en mi casa yo puedo tener lo que quiera.

-¿Pero usted le puso Hernández?

-No. Esto es un juego. Fue un juego dentro de mi familia.

-¿Pero lo puso usted?

-Es un juego interno dentro de mi familia. Si usted me pregunta si soy coach, sí y certificado por la Universidad Isabel I de España.

-¿En este contexto de no contaminar a los amigos, al contarles su historia, ha fraguado alguna vez su apellido, se ha hecho llamar Hernández en algún momento?

- El hablar de Hernández o Fernández para mi es anecdótico porque yo soy Carlos Fernández y quien se ha relacionado conmigo lo ha hecho con Carlos Fernández. En ese sentido no hay nada que objetar, si alguien me quiere llamar López o Martínez, si a tí se te escribe con s o z tu apellido una letra no te cambia lo que es la persona. Yo oficialmente soy Fernández si alguien entendió Hernández está en su derecho de haberlo puesto o escrito. Hay una realidad: yo no he mentido oficialmente con mi nombre y las personas que me conocen saben quién soy.

-¿Cómo definió la experiencia de haber estado preso en San Juan lejos de Marbella, de golpe haberse encerrado en una prisión de un país en Sudamérica?

-El haber estado privado de la libertad yo se lo definí al fiscal y al juez como experiencia, para mí, de crecimiento personal. Y le agradecí a ambos la posibilidad en estos 97 días de haber estado privado de la libertad. A lo mejor parece algo extraño pero me ha hecho crecer internamente. Yo me preparé mentalmente para estar en esa situación.

¿Sabía que iba a ocurrir?

-Sabía que iba a pasar. Es una realidad cuando uno está en una situación como la mía lo mas normal es que te pueda pasar.

-¿En San Juan o en España?

-No. En España sabía que no. Sabía que era en San Juan y me prepare mentalmente, físicamente, he seguido ejerciendo mi profesión.

-¿Hizo amistad con los represores con los que estaba?

-Hice vínculos, tuve vínculos, tuve relación pero con todos no solo con los represores. Hay personas que están por causas de la AFIP, otras personas que están por otra serie de delitos, me vinculé con todos incluso con internos de otros pabellones. Si necesitaban mi ayuda y yo les podía brindar mi conocimiento, no me lo he privado de hacerlo con nadie.

-¿Sigue trabajando actualmente al estar restituido en la vida pública?

-En estos momentos hay empresarios que siguen requiriendo mis servicios, personas que me llaman. En ese sentido yo me he restablecido.

-¿Funcionarios?

-Funcionarios de qué tipo, ¿políticos dice usted?

-Sí, intendentes por ejemplo...

-Usted sabe perfectamente porque se ha publicado en los medios de comunicación que he tenido relación con políticos. Hay dos intendentes en este momento gobernando, uno con su segundo mandato y el otro con su primer mandato en este momento, no tengo vínculo con ellos. Sí lo tuve durante mucho tiempo y si requieren de mis servicios estoy a su entera disposición.

-¿Ellos sabían de su historia en España?

-No sabían nada, ni ellos ni mis amistades.

¿No siente que los defraudó, engañó o mintió?

-Yo creo que las personas se sienten defraudadas y engañadas si así lo desean. Yo no he estafado a nadie ni le he mentido a nadie. No he cometido ningún delito en este país.

-Pero no contar una parte de su historia es no decir la verdad…

-Es que mi historia no es la que yo tengo que contar. Si yo me siento contigo y tu eres periodista yo no tengo que saber si tu tienes un amante o no, con que tu hagas bien tu trabajo de periodista es suficiente…

-¿Usted cree que si un candidato a intendente o un intendente sabia que usted era un prófugo en la justicia de España, contrataba sus servicios?

-Mire, eso no lo sé. Lo que sí le puedo decir es que contratando mis servicios le fue bien a los dos, los resultados fueron correctos y su gestión es intachable en los municipios, por lo cual no veo la contradicción. De todas maneras mi inocencia o culpabilidad no la tengo que determinar, en este caso los jueces han determinado que parte de todo lo que se me ha acusado este mas que prescripto.

-Carlos me dijo un par de veces que la acusación que se mantiene en pie es por 150.000 euros. Me dijo también que no es un santo y que los que están del otro lado tampoco lo son. Concretamente, ¿usted se quedó con los 150.000 euros?

-En ese momento era muy difícil quedarse con dinero. El dinero municipal tiene clave dos. Yo no me he quedado con dinero público jamás.

-¿No se quedó  con dinero público?

-Jamás. Y menos en esos momentos cuando mi trayectoria política era ascendente. La más ascendente en ese momento, yo tenía la misma representación que partidos nacionales.

-¿Por qué  cuando yo le pregunto si era inocente o no me dice que no es inocente?

-Por supuesto que soy inocente de eso, lo que yo digo es que no soy un santo.

-Puntualmente de lo que se lo acusa…

-De esa situación en concreto soy totalmente inocente, de la recalificación de terrenos soy inocente.

-¿De qué no es inocente?

- Y a lo mejor no soy inocente de otras cosas, de la vida.

-Pero no respecto a las acusaciones...

-En esas acusaciones soy inocente y le voy a decir más: yo fui condenado en una causa injustamente. Muy injustamente. Yo me encontraba ya en San Juan en busca y captura y usted sabe que yo pague 80.000 euros de responsabilidad civil. Me los podría haber ahorrado perfectamente sólo y exclusivamente porque entendía que quería ser distinto a ellos. En esa causa fui condenado, me dieron dos años de prisión, prescribieron los dos años de prisión, los 80.000 euros de responsabilidad civil que había que pagar los pague.

-¿Y cómo los pago si estaba acá en Argentina?

-Los pagó mi familia. Euro por euro. Ahí están los documentos y ya ha sido publicado. Yo tampoco vengo  de una familia que no tenía dónde caerse muerta, ni mi mamá nunca ha sido peluquera... lo digo porque a lo mejor se ha publicado equivocadamente. Cuando entro en política con 21 años yo vengo de una familia que viene trabajando hace muchos años, con un padre constructor, empresario, una madre con unos negocios y salones de belleza.

-Entonces le repregunto de nuevo ¿si a usted se lo acusa de A, B y C y dice que de A, B y C no es culpable ni responsable, ¿por qué no se presenta a la justicia de su país?

-Porque no tenía las garantías procesales en ese momento para presentarme.

-Si se generalizara eso de que cada uno tuviese la discrecionalidad de presentarse por tener o no garantía, la justicia no existiría…

-Y es posible que a lo mejor cierta justicia no sea justa, ¿me comprende?

-Y entonces hay que irse…

-Yo en este caso tomé esa decisión que también lo ampara la ley. Es decir yo puedo tener un acto de rebeldía.

-No lo ampara la ley, la ley lo está buscando…

-La ley te da la posibilidad de estar en rebeldía y así como yo he estado en todo este tiempo.

-Pero no es que le da la posibilidad legal de estar en rebeldía…

-Yo me voy. Si la policía me encuentra…

-Pero en contra de ley, no porque la ley se lo permita…

-Está bien, yo me voy en contra de la ley, de esa ley que entiendo es injusta y esa ley que después de 11 años de instrucción tuvo que dejar libre a empresarios, políticos que ya habían cumplido penas de prisión. ¿Quién le devuelve a esas personas esa mancha? Esa pena de banquillo de 11 años, ¿se la devuelve la justicia? le pregunto señor Saharrea: ¿usted cree que una persona puede ser detenida durante dos años y ser machacada, linchada y luego decirle la justicia ?

-Bueno eso ocurre...

-Muy bien ¿y eso es justicia?

-En España, Argentina, en todos lados…

-Y yo le pregunto ¿eso es justicia?

- Y así funciona la justicia… ¿no cree en esa justicia?

-Yo me permití en ese momento irme porque además conozco desgraciadamente durante el tiempo que he estado en política lo que ocurre adentro y muchas veces dentro de la política no hay justicia.

-¿Es corrupta la justicia?

-No sé si será corrupta o no. Hay de todo, hay gente honesta en política, en periodismo hay gente honesta, en la policía hay gente honesta y también desgraciadamente en los gremios hay gente deshonesta. ¿A usted no le parece raro que en plena instrucción, donde se supone que todos tenemos la presunción de inocencia, un fiscal y juez sean ascendidos económicamente de por vida y reconocidos mediante una medalla? Le pregunto ¿cree que es normal?

-¿Me pregunta a mí?

-Sí

-¿Conoce la justicia argentina usted?

-Yo  lo que conozco de la justicia argentina hasta ahora no puedo hablar mal de ella

-Pero casos como el suyo abundan en la Argentina y no debe ser tomado como una presunción de que la justicia es corrupta…

-Yo no digo que toda la justicia es corrupta.

-Pero dice que como lo ascendieron, sospecho y me voy…

-No me cerraba que el Ministro del Interior en ese momento a cargo de toda la Policía premie un señor y su hermano que estaba dentro de esa operación desaparezca. No me cerraba.

-¿Tan importante era usted para que ascendieran a esta gente?

-No sé si tan importante o no, pero sí tenía cierta información que no gustaba.

-¿La tiene todavía?

-Esa información esta, desgraciadamente cuando a ti te entregan unos documentos los tienes en tu poder o te deshaces de ellos.

-¿Tenia documentos que comprometen?

-Yo tengo una información que no me he escondido en decirla. Lo he hecho público en los medios de comunicación.

-¿La tiene?

-Yo lo he dicho. Creo que no se me busca por un delito económico político sino porque interesaba desprestigiar a esta persona.

-¿Hay gente en España que puede tener miedo de que usted hable?

-Yo no sé si miedo, han pasado 11 años. Pero les puede perjudicar en su imagen, esa imagen de personas que realmente parece que nunca nadaron en aguas turbias.

-Entonces dice que si…

-Yo pienso que cada palo aguante su vela. Yo estoy en un momento de mi vida donde quiero estar tranquilo, no tengo ganas de abrirme frentes con nadie, busco la paz después de 11 años de no tenerla, quien me quiera en la vereda de enfrente me tendrá siempre.

-Le quedan dos años de máxima para que la Corte Suprema diga si debe ser extraditado. Su expectativa ¿cuál es? ¿Qué lo declaren inocente o que pasen los años  y le prescriban la causa?

-Usted sabe que si yo hoy decido irme a España no podría ser juzgado por esa causa que se me reclama. Si vuelvo a España a mí me van a guardar uno, dos, nueve meses y durante un año hasta que se haga el juicio. Si yo voy a ese juicio, en el momento que se inicia el juicio, la causa está eliminada. Todas las personas que fueron juzgadas en esa causa por ese delito fueron absueltas. No tendría problemas en condiciones normales de volver si me dijeran yo me presento, no tengo problema.

-Pero no me respondió lo que le pregunté ¿espera que prescriba la causa o se muera en los próximos dos años?

-A mí encantaría que no...

¿O espera que la Corte Suprema de Justicia diga que no debe ser extraditado?

-Sinceramente a mí me gustaría que la Corte se pronunciara. Me encantaría, no quisiera que las causas prescribieran sino que se viera la justicia.

-¿Y si pronuncia que debe ser extraditado?

-Vuelvo a mi país, no tengo problema, como no lo tenía antes.

-Pero puede quedar preso, usted se fue de su país porque no quería estar preso…

-Quedaría preso injustamente porque no tendría que estar preso para esperar por un juicio por el cual me van absolver, porque al resto de compañeros míos los absolvieron.

-¿Usted qué cree que va a pasar en estos dos años?

-No tengo ni idea del futuro.

-Alguna expectativa tiene…

-No lo sé. Yo voy a vivir mi día a día como lo he vivido en estos 11 años. No tengo idea qué va a a pasar y qué no va a pasar.

-¿Cómo cree que después de conocerse su historia se lo va a tomar en la sociedad sanjuanina, políticos, empresarios y personas con las que se vinculaba?

-Yo imagino que la persona que te quiere no te juzga. La persona a la que tu le has hecho un favor o contigo ha tenido respuestas en su vida, no te juzga. De hecho es lo que recibo constantemente. Si hay personas que no quieren tener relación conmigo están en su perfecto derecho. O personas que se quieran apartar están en su derecho, yo no soy nadie para obligarlos. Hoy solo he recibido todas  muestras de afecto y cariño.

-Respecto a eso… ¿cómo se sintió después de que se conociera su historia, en su entorno?

-Desde el primer día que yo pierdo la libertad no he parado de recibir muestras de apoyo y cariño. He recibido visitas puntuales de personas, amigos, empresarios, políticos. Yo he sentido el afecto y el calor porque me lo han dicho. El que no tenga un muerto en el armario quizás tenga dos.

-Un  empresario pagó la fianza de $ 300.000 ¿no?

-Exactamente, se presentó... yo no le había pedido nada, la idea era que mi familia hiciera la transferencia  bancaria. Ese día había huelga de bancos y él no tuvo reparo en venir y depositar la fianza. Eso es un gesto de amistad.

-¿Usted le devolvió ese dinero?

-Sí.

-De estallar el caso, algo que pensó que podía ocurrir y ocurrió ¿le ha provocado algún daño familiar, en sus hijos? Su esposa perdió el trabajo en Diario de Cuyo ¿cree que pudo haber sido consecuencia de que estallara el caso?

-Yo creo que una cosa trajo a la otra. A nivel familiar nosotros somos una estructura muy sólida. Lo que sí afectó fue la sobreexposición, el publicar cosas que yo creo que se podrían haber omitido, cosas que no eran relevante. Luego que mi esposa haya perdido el trabajo es una situación puntual de la empresa, si ellos tomaron esa decisión es respetable después de 17 años, qué le vamos hacer. Quizás el hacer una exclusiva a ustedes como medio de comunicación, y a lo mejor no dársela al medio donde estaba, quizá sucitó esa grieta. No lo sé habría que preguntárselo a ella, lo cierto es que perdió su trabajo y hoy ya está trabajando en lo que sabe, en la moda y en la belleza.

-Por último ¿por qué cree más en justicia argentina que en la justicia española?

-Porque me han dado la presunción de inocencia que es lo que siempre he pedido, que no se me juzgara de ante mano. Yo he tenido la posibilidad ante el fiscal Maldonado y el juez Rago Gallo de expresar y documentar cuál era mi situación.

-¿Y por qué no lo hizo antes si vive en San Juan hace años?

-Porque no se han dado las circunstancias ni era el momento.

- Pero Carlos, ¿cómo dice que la justicia española no le dio la presunción de inocencia si nunca lo juzgó?

-No me dieran la posibilidad. Yo tenía una información que dijera lo que dijera iba preso, en ese momento todo el que prestaba declaración con ese Juez iba preso, no había posibilidades de salir y vuelvo a repetirte: muchos de los que estuvieron presos durante dos años y medio fueron absueltos de sus causas y nadie les ha pedido perdón ni disculpas y nadie les quita la mancha de 11 años de haber pagado pena de banquillo. Entonces yo creo que tomé una decisión acertada y la volvería hacer.

-¿A escapar?

-Sí, me volvería a escapar. No me sometería a ese tipo de justicia. Yo estoy acá, dije, acá estoy, qué necesitan de mí.

-Y al azar porque podría haber estado en Perú o Ecuador…

- Sinceramente. Si el vuelo hubiese sido a Lima, estaría en Lima, si hubiese habido un vuelo de Portugal a Marruecos ,estaría en Marruecos, porque se han dicho muchas cosas que no son ciertas Sebastián. No me hice 20 operaciones, no he estado jamás en Marruecos en estos 11años. Jamás salí de la provincia de San Juan. Es decir, se ha mentido mucho.

-Pero el perfil de la nariz sí se lo cambió…

-Me he operado de la nariz, pero me operé con una otorrinolaringóloga, la doctora Zuleta. Aproveché la operación por el tema de alergia porque yo vengo de estar al lado del mar, primera línea de playa, y llegar acá, a una zona desértica, en altura, sufrí desde el primer día la alergia y decidí operarme. De esto hace tres años, tampoco hace una barbaridad. Tuve un hijo hace tres años y tras sufrir todo el estrés y tensión me quedé con poco pelo y decidí ponerme un implante capilar, es decir no me escondo de lo que he hecho.

-¿No tenía que ver con su condición de prófugo?

-Usted ve una foto mía de hace 11 años y ve una de hoy y algunos dicen que estoy mejor ahora que antes. Pero no tiene nada que ver: yo no me cambié el rostro, sigo siendo el mismo. Por eso le digo, lo que hago lo hago y lo digo. Ahora, lo que no hago ni  he hecho no estoy dispuesto a pagar un precio que es injusto. Sí me he operado, acá está el nombre de los médicos que me operaron con mi obra social, la de Carlos Fernández, no con la obra social de Carlos Hernández, mi obra social en regla al día.

-Bueno, gracias por la entrevista.

-No, gracias a ustedes por la oportunidad. Si tienen alguna pregunta más...

 

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