Dejó todo: a su familia, amigos y los lugares conocidos y se vino a San Juan, más puntualmente a Calingasta. Todo para vivir su amor junto a quien sería su marido y padre de sus dos hijos. Se trata de Marta Providenza, una docente bonaerense que murió junto para el día del maestro, tras protagonizar un accidente junto a su esposo. Todo Calingasta los llora.
Marta vivía en Buenos Aires hasta que el destino la cruzó con Carlos Stoppa, un joven calingastino que fue un tiempo a la capital del país por cuestiones de trabajo. Se conocieron, se enamoraron y ella decidió viajar con él a Calingasta.
La familia de Stoppa era humilde y trabajadora y cuando llegó Marta comenzó a buscar la manera de aportar su granito de arena ayudando en todo lo que podía.
Luego llegaron los hijos: tuvieron dos varones. Mientras los chicos crecían Marta se inscribió para estudiar y ser docente de primaria. "Le costó mucho estudiar porque tenía que cuidar a los chicos, además la familia atravesaba por una situación económica complicada", recordó uno de los vecinos del lugar.
Tras años de sacrificio y de repartir el tiempo entre los estudios y la familia, Marta se recibió de maestra y comenzó a trabajar en Calingasta. Paralelamente, Carlos consiguió trabajo dentro en una minera.
La economía comenzó a mejorar, ambos trabajaban, los chicos estaban más grandes y la vida familiar se fue organizando de a poco.
Este domingo la pareja salió a festejar el día del maestro a un boliche de Barreal, ya que tenía promociones para los docentes. Pasadas las 5,30 ambos venían por la ruta 406 en su Volkswagen bora blanco hasta que al llegar a la zona de Alto Calingasta el vehículo se estrelló contra un árbol.
Ambos murieron de manera inmediata. La noticia se expandió como un reguero de pólvora. Es que muchos conocían a la "seño Marta" y Carlos era muy querido en su departamento porque tanto él como su familia participan de actividades culturales y eran muy solidarios.
Mientras tanto, sus hijos de 11 y 18 años los esperaban en la escuela de Tamberías para el acto central por el Día del Maestro. Sus padres nunca llegaron, el resto de la familia tuvo que darles la triste noticia: en un momento se quedaron huérfanos.
Si bien los niños están desolados, la comunidad no tiene dudas de que "estarán bien". Es que tienen a sus tíos y abuelos paternos que los van a cuidar.
Mientras tanto, los familiares de Marta ya emprendieron su viaje desde Buenos Aires para poder despedir a esta docente calingatina por adopción.