Tres delincuentes que se hicieron pasar por empleados de Telefónica protagonizaron un violento robo en una casa del consorcio San Isidro, ubicado en Desamparados. Los ladrones, que buscaban una importante suma de dinero, le dieron una brutal paliza a la empleada doméstica para que revelara el lugar dónde su patrona guardaba el dinero. Se llevaron 4.000 pesos y 200 dólares, dijeron fuentes policiales.
De las trompadas que le dieron a Ilda Muñóz, la empleada, le fracturaron el pómulo, le dejaron un ojo morado y otras lesiones. Con un cuchillo le hicieron cortes en el brazo y la patearon en el piso hasta desmayarla. Ahora tiene miedo de volver a trabajar.
Según informaron fuentes del caso, el robo se produjo el martes al mediodía mientras los dueños de la casa, la familia Marcovecchio, se encontraba en Rodeo. Los asaltantes la amenazaron con que si avisaba a la Policía la iban a buscar y sería "boleta".
Aparentemente, los sujetos conocían a la perfección los movimientos de la familia. En el momento del robo, Ilda se encontraba sola en la casa y fue ella misma quien les abrió la puerta dado que los delincuentes se hicieron pasar por empleados de Telefónica. Al ingresar uno se fue hacia el teléfono pero después se dio vuelta, la agarró de los pelos y la arrastró hasta el baño. La insultaron y le preguntaron dónde estaba el dinero y las joyas mientras le daban una brutal golpiza. Como Ilda se cubrió con el brazo, comenzaron a tajearla con un cuchillo de carnicero. Tal fue la paliza, que se desmayó y se despertó cuando llegó la hija de la patrona y la auxilió.