ver más

martes 28 de abril de 2026

CRIMEN DEL PELUQUERO

El teléfono que deschavó a Funes

Las comunicaciones telefónicas de la noche del homicidio y los días posteriores incriminan al boxeador.
Por Redacción Tiempo de San Juan
El boxeador caucetero Amilcar Funes está cada vez más complicado por el homicidio del peluquero Sergio Montenegro y todo gracias a las pericias telefónicas. Fueron esas las pruebas que llevaron a los pesquisas de Homicidios hasta el púgil que declaró el viernes ante el juez Guillermo Adárvez y ya fue trasladado al Penal de Chimbas. 

Según informó el fiscal de la causa, Carlos Rodríguez, a Tiempo de San Juan, la transcripción de las escuchas telefónicas entre Amilcar Funes y el menor de apellido Torres llevaron hasta los dos principales sospechosos. 

Durante dos semanas la División Delitos Complejos siguió los movimientos de ambos detenidos para finalmente dar con ellos. 

Es más, se pudo comprobar que Funes utilizó el teléfono del peluquero en las horas posteriores al homicidio, más precisamente durante el 3 de junio pasado. También, de estas pericias, surgió que el día que encontraron muerto a Sergio Montenegro, el boxeador recibió una llamada telefónica del menor implicado, cerca de las 5.30 de la mañana. 

Amilcar Funes reconoció ante el juez haber hecho uso del aparato pero dijo que se lo vendió Torres y que él sólo le colocó su chip pero que cuando se dio cuenta de que era del fallecido fue y lo devolvió. 

Sin embargo, la triangulación de llamadas también complica al boxeador. Esta pericia se realizó para saber dónde estaba Funes al momento del homicidio y las señales de las antenas cercanas lo ubicarían cerca de la escena del crimen. 

Funes dijo ante el juez que entre la noche del 2 de junio y la madrugada del 3 pasó su cumpleaños en su casa, que tomó, se drogó y se quedó dormido. Es más, negó conocer al peluquero y aseguró que nunca puso un pie en el local donde Montenegro apareció muerto. 
Cuando la Policía descubrió que el teléfono de la víctima estaba activo, no costó demasiado dar con las personas que lo operaban y así cayeron,  primero el menor de apellido Torres y más tarde el boxeador. 

Ambos ya declararon ante el juez del Tercer Juzgado de Instrucción y se culparon mutuamente. Mientras el menor dice que fueron a la peluquería y que vio salir a Funes con el teléfono del fallecido, éste asegura que nunca estuvo ahí y que al celular se lo vendió Torres. 

"Mi error fue no haber hecho la denuncia cuando me di cuenta de quién era el teléfono”, habría dicho Funes a la Justicia. 

El menor de edad continúa alojado en la Comisaría del Menor y en los próximos días el juez decidirá sobre el futuro de ambos. 

Alejandra Ramos y su novio, Esteban Torres, primo del menor, fueron puestos en libertad el viernes 21 de octubre. Se los acusa de encubrimiento ya que a la mujer fue a quien le encontraron el teléfono de Montenegro. Se probó que el aparato había sido un regalo de su pareja y que se lo había comprado a su primo menor de edad.

Todavía no está claro el motivo por el cual Torres y Funes habrían asesinado a Montenegro pero ya se descartó la hipótesis de un crimen pasional y todo apunta a una discusión que se salió de control. 
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar