Impactante

La vida secreta del preceptor que murió en una práctica sexual

Tenía 45 años y trabajaba en la EPET 4. Los vecinos del barrio Camilo Rojo lo describen como un hombre tranquilo, de perfil bajo y muy guapo. Después de la tragedia, su esposa estaría barajando la posibilidad de mudarse.
sábado, 15 de agosto de 2015 · 13:30


En el barrio Camilo Rojo los vecinos están conmocionados. No pueden creer que Héctor Daniel Martínez (45 años), un hombre tranquilo y de perfil bajo, haya muerto durante una práctica sexual por reflejo vagal, vestido con ropa interior de mujer. Su esposa fue quien llamó a la Policía para pedir ayuda. Martínez  estaba encerrado en la habitación con llave desde adentro. La escena dejó sin palabras a la mujer, que según dicen los vecinos, desconocía totalmente la vida secreta de su marido. 
Martínez era un hombre muy querido en el barrio. Vivía en el complejo habitacional santaluceño desde hacía tres años. Él mismo construyó parte de la vivienda en la que residía el matrimonio. Los vecinos informaron que no descansaba ni fines de semana ni feriados. Aunque era profesor de educación física, no ejercía como tal. De lunes a viernes trabajaba en horas de la tarde como preceptor en la escuela EPET 4 y en las mañanas siempre se las ingeniaba para realizar alguna tarea del hogar. 
La gente de la zona describe a Martínez como una persona de perfil bajo, muy educado y respetuoso. "Jamás se metía con nadie, era demasiado bueno para ser real”, alegó una fuente en estricto off. Su esposa trabajaba durante más horas fuera de la casa, el matrimonio no tenía hijos pero el hombre si tenía dos hijos de una anterior pareja. 
Los únicos que visitaban con frecuencia a la pareja eran la madre de ella, el hermano del preceptor fallecido con sus hijas. Los hijos de Martínez fueron vistos pocas veces desde que se mudó el matrimonio al barrio Camilo Rojo. 
Su esposa fue quien alertó a la Policía pasadas las 19 porque Martínez no pasó a buscarla por la peluquería y al tratar de ingresar a su vivienda no podía porque estaba cerrada con llave al igual que la habitación que compartían ambos. Cuando los uniformados derribaron la puerta se encontraron con la escena: el preceptor atado de pies y manos. Tenía en las manos unas esposas de las usadas para prácticas sadomasoquistas, de esas que se desprenden fácilmente. Estaba vestido con ropa interior femenina. Había utilizado un palo durante la práctica sexual. Justamente esto fue lo que terminó con la vida de Martínez, el hombre falleció de reflejo vagal, según aseguraron fuentes policiales tras la autopsia realizada. 
Tras conocer lo que realmente le pasó al preceptor, su esposa quedó en estado de shock. Es que aparentemente no conocía sobre las prácticas sexuales de su marido. 
En el lugar del crimen participaron en el operativo uniformados de la Seccional 29na y también pesquisas de Homicidios, pues se creía en un primer momento que Martínez había sido blanco de una muerte violenta, quizá de una venganza, pero pronto esa idea se descartó al tener en cuenta los elementos hallados en la habitación. 
El caso remonta a otro episodio que conmocionó a la sociedad sanjuanina, protagonizado por la jovencita Marcela Salas (ver recuadro). 
La esposa está totalmente conmocionada. Los vecinos dicen que casi no habla con nadie. Que la acompaña su madre y que estaría barajando la posibilidad de mudarse. Es que ella no tenía idea de la vida secreta del preceptor, de acuerdo a lo que expresaron los vecinos. 
"Se podía esperar de otras personas, pero de Martínez no, era un hombre muy bueno y tranquilo”, añadió una fuente. 
En el velorio de Martínez hubo muchísimas coronas. Hasta fueron sus alumnos de la escuela EPET 4, quienes lo recordaron con mucho cariño en las redes sociales. 

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