ver más

sábado 9 de mayo de 2026

Lo que se destapó

Celulares, miedos y mitos tras el escáner

La requisa de 7 segundos despertó la indignación de quienes visitan a los presos. El escáner reemplaza el tedioso proceso de la requisa manual en el sector más peligroso de la cárcel. Sin embargo, es visto con desconfianza y miedo por las visitas.
Por Redacción Tiempo de San Juan

La requisa de 7 segundos despertó la indignación de quienes visitan a los presos. El escáner reemplaza el tedioso proceso de la requisa manual en el sector más peligroso de la cárcel. Sin embargo, es visto con desconfianza y miedo por las visitas.  

Una cinta transportadora, cámaras y micrófonos, y una voz que da indicaciones a través de los parlantes  para que las visitas entren al Penal tras un procedimiento que no dura más de siete segundos, son la novedad en el lugar hace un mes. 
 
No se habla de otra cosa y es sobre todo por la cantidad de mitos y rumores que comenzaron a correr en torno al novedoso aparato. Sin embargo lo que el escáner descubre es mucho más de lo que oculta, y la falta de información y desconfianza terminaron, hace dos semanas, con un motín y un desenlace trágico para un interno. 
 
Detrás de una gran cantidad de mitos y rumores está lo que efectivamente el escáner dejó al descubierto: sólo celulares.
 
Según informaron desde el Penal, desde la instalación  del aparato encuentran el doble de cosas que antes.
 
Quienes hicieron el intento de pasar con celulares lo hicieron escondiéndolos debajo de un cinto o ropa interior, pero la efectividad del escáner los deja al descubierto de inmediato.  No hay nada que pueda escapar al ojo revisor del tan temido aparato. 
 
Es tal vez por esta razón que se generaron tantas dudas al respecto. Tiempo de San Juan dialogó con quienes realizan las requisas y que además fueron capacitados para poder interpretar las imágenes que se ven en la pantalla. 
 
Todos manifestaron lo mismo, ya hay quienes intentan ingresar con cosas de menor importancia para probar al mismo tiempo la efectividad del aparato. "Van cambiando de lugar, primero en el cinto, después detrás de la ropa interior y así van viendo”, manifestó uno de los policías. Lo cierto es que hasta ahora fueron todos descubiertos. 
 
"Que nos da corriente”, dijeron algunos de los familiares que llegaron a ver a los internos al Penal de Chimbas.
 
"Que me caigo en la cinta transportadora”, manifestaron otros. Cualquier excusa con forma de mito urbano es totalmente válida para no tener que pasar por el escáner del Penal. 
 
Un dato a tener en cuenta es que el impacto de los Rayos X del escáner son 2 mil veces menores que los de una radiografía y una persona puede pasar por él hasta 50 veces en un año, cantidad que es monitoreada en cada visita por una computadora. Además, embarazadas, lactantes y mayores de 70 años no tienen la obligación de someterse a esta requisa pero sí a la manual. 
 
Sin embargo, desde la institución penitenciaria también afirmaron que muchas mujeres grandes que van a ver a sus hijos prefieren pasar por el escáner y lo solicitan. Es que así no se someten a la invasiva requisa manual. Es no táctil pero nada agradable: detrás de un biombo ponen a los requisados, hombres o mujeres, y los hacen poner en posición agachada como de ir al baño, con las piernas abiertas, de manera que caiga algo si lo tienen escondido en sus partes íntimas. El escáner está ubicado en el sector 1, considerado como uno de los más conflictivos. En el 2, 3 y 4 los efectivos realizan la requisa manual no táctil.
 
Fue a través de una requisa manual que secuestraron en el mes de agosto un pen drive y pastillas que una mujer se había introducido en la vagina y, dos semanas después, un proyectil que estaba escondido en la ropa interior de una visitante. 
 
"Quienes traen algo ven que el escáner funciona y no se arriesgan”, aseguró uno de los policías que hace las requisas. 
 
EL CASTIGO 
 
Cuando a una persona le encuentran algo en el escáner se le pide colaboración para que lo entregue y se labra un acta en donde dice que no pueden ingresar al Penal por 30 días (lo mismo pasa con la requisa manual). Según informaron desde la institución penitenciaria tuvieron situaciones con mujeres que intentaron ingresar con celulares escondidos entre la ropa de sus hijos, fueron atrapadas pero luego volvieron a probar. "Nos ha pasado con una señora que vino con dos nenes, probó con uno y se lo encontramos. Volvió al mes, luego de la prohibición y le había puesto el celular al otro niño” contó un efectivo. 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar