Macabro: hallan a una familia muerta
Sandra Graciela Mauriño murió acostada en la cama matrimonial, con su pequeña hija de cinco años a un lado. A Daniel Brizuela, su pareja, lo encontraron derrumbado sobre el piso de la pieza que compartían desde hacía cinco años en la casa de los padres de la mujer, al 3955 de 4 de Febrero, en Villa Concepción, San Martín. El fiscal Carlos Insaurralde, a cargo del caso, descartó el móvil de un robo porque no encontró rastros de violencia y la puerta de la vivienda no había sido violentada.
Para el fiscal, la triple muerte guardaría relación con algún tipo de ceremonia religiosa y el instigador habría sido Brizuela, quien, según Insaurralde, practicaba ritos umbandas. Por otra parte, los investigadores descartaron que las víctimas hayan muerto como consecuencia de un escape de gas o algún problema con la instalación eléctrica.