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lunes 11 de mayo de 2026

durante los saqueos

El sobrino de un diputado denunció a la Policía por robo

Andrés Stordeur (19), sobrino de Eduardo Bustelo, fue demorado y llevado desde la plaza Hipólito Irigoyen a la Seccional Primera para averiguación de antecedentes. Denunció que le robaron elementos de su mochila. Por Natalia Caballero
Por Redacción Tiempo de San Juan

El viernes 6 de diciembre Andrés Stordeur (19), sobrino del diputado Eduardo Bustelo, fue demorado y llevado desde la plaza Hipólito Irigoyen hasta la Seccional Primera para averiguación de antecedentes porque las líneas estaban colapsadas. Cuando le dieron la libertad (al otro día) no le devolvieron todas sus pertenencias. Su madre, Carmen Bustelo, realizó una denuncia en la secretaría de Derechos Humanos y presentó una nota en la Cámara de Diputados. Actualmente la investigación la está realizando la Subsecretaría de Inspección y Control de Gestión de la Seguridad Pública.
En la denuncia Andrés detalla las pertenencias que no le devolvieron los policías de la Seccional Primera: un pendrive, un mp3, con sus respectivos auriculares, un desodorante, un atado de cigarrillos, pasta dental, pulseras varias, $17 y un sándwich.
Carmen contó su versión de los hechos sobre lo sucedido el 6 de diciembre. Se suponía que ese viernes iba a ser un día hermoso para Andrés porque su madre lo invitó a ir al centro para comprarle un celular como regalo de cumpleaños. Luego de dar unas vueltas en la peatonal notaron el clima medio alterado en la vía pública. Por esta razón, la compra del celular quedó suspendida hasta nuevo aviso. Andrés partió al colegio San Juan Bautista para rendir una materia adeudada. En la puerta del establecimiento educativo, su madre lo despidió, le deseó suerte y hasta le compró un sándwich.
Este fue el último contacto que tuvo Andrés Stordeur con su familia. Una vez que ingresó al colegio el preceptor le dijo que las clases habían sido suspendidas hasta que el conflicto policial se solucionara. Como se desocupó antes de las 20, el jovencito decidió irse a la plaza Hipólito Yrigoyen (conocida por todos como la plaza de las Lomitas o la Joroba) a bailar break-dance. “Sólo 5 minutos tardé en darme cuenta que no pasaba nada y me dirigí en dirección a la calle Libertador para volver a mi casa. En el camino me encontré con una amiga que estaba acompañada por 5 amigos, 2 chicas y 3 pibes. Al cruzar la 9 de Julio, sobre Mendoza, nos detuvieron 3 patrulleros, diciendo que se habían robado una mochila y un celular. Nos revisaron, primero la mochila, después nos palparon. Nos pidieron nombre, apellido y número de documento para pedir antecedentes por el radio, luego de 5 minutos nos dijeron que estaban “saturadas” las líneas y que nos llevarían a la Seccional Primera para revisar nuestros antecedentes. Al momento llamaron a un patrullero más, el cual era de policías femeninas, las mujeres policías revisaron a las 3 chicas y les dijeron: “Váyanse de acá”. La misma mujer que revisó a las chicas les dio la orden a los demás efectivos de subirnos al patrullero y llevarnos, también les dijo que guardaran mi mochila y la de otro pibe en el baúl del móvil en el que nos llevarían”, explicó con lujo de detalles el joven de 19 años.
Al ver que su hijo no llegaba, su madre Carmen se preocupó. Como Andrés no tiene celular, llamó a dos compañeros de la escuela quienes le dijeron que no hubo clases. Esperó un rato más tratando de no perder la calma. “Luego de esperar un rato llamé a mi yerno que trabaja en la Policía Federal para pedirle ayuda y ver si a través de sus contactos podía averiguar algo. Me dijo que sabía que habían detenido a muchos pibes, que llamara a la Central de Policía y a la 1º”, añadió la mujer. Cuando llamó a la Seccional Primera le dijeron que había muchos detenidos, algunos por disturbios y otros por averiguación de antecedentes, pero le avisaron que llamara pasadas las 23 que iban a tener una lista confeccionada con los detenidos.
Nuevamente llamó a la seccional al horario estipulado. “Me informaron que seguían entrando detenidos y que la lista no estaba confeccionada todavía y que llamara a otras seccionales ya que en la Primera no tenían espacio, les volví a decir el nombre y apellido de mi hijo. Me contestaron que entre los nombres anotados no estaba pero que llamara más tarde”, señaló.  Carmen se comunicó con todas las seccionales, con el hospital Marcial Quiroga y con el Rawson sin ningún tipo de respuestas.
Mientras tanto Andrés ya llevaba 4 horas detenido, estaba en el calabozo junto a los conocidos con los cuales lo llevaron a la comisaría. A las 1.15 dejaron libre al menor de edad que iba con ellos.  El joven aseguró que nunca le devolvieron la mochila, a pesar de que se la pidió a los uniformados.
Fue el menor de edad que quedó libre quien le comunicó a la familia que Andrés estaba en la Seccional Primera. Con la confirmación del joven, el padre del estudiante, Abel Stordeur junto a su hermana Aurora Stordeur, se dirigieron a la comisaría 1º. “Ante la consulta de mi ex marido, en la policía le respondieron que no se encontraba nadie con ese apellido. Abel insistió y nuevamente le dijeron que no había nadie con ese nombre. Ante las constantes negativas, el padre de Andrés dijo que tenía la confirmación de que su hijo estaba ahí. Recién a las 2.15 un uniformado le dijo que sí, que estaba Andrés en el calabozo”, explicó Carmen Bustelo.
Abel Stordeur pide ver a su hijo, pero le respondieron que no y que iba a ser puesto en libertad después de las 9. El hombre insistió durante toda la noche para ver al joven, recién a las 7.15 según consta en la denuncia sale Andrés, a quien le devuelven algunas de sus pertenencias menos la mochila con la que había sido detenido. “Me dijeron que vuelva al mediodía porque la mochila estaba en la movilidad que me había traído”, señaló el joven.
Recién en horas de la tarde y luego de largas esperas le devolvieron a Andrés la mochila en la policía comunal de Capital, ubicada en Ignacio de la Rosa y Las Heras. “Al final logramos que me entregaran la mochila pero faltaban más de 6 elementos”, agregó Andrés. ¿Qué faltaba? Un pendrive, un Mp3, con sus respectivos auriculares, un desodorante, un atado de cigarrillos, pasta dental, pulseras varias, $17 y un sándwich.
A pesar de que reclamó sus pertenencias, no se las devolvieron. Fue esta razón la que impulsó a Carmen Bustelo a realizar una denuncia en la secretaría de Derechos Humanos, a cargo de Hugo Zalazar. Allí dialogó con la abogada Alejandra Kirby, quien le tomó la denuncia que ahora está siendo investigada por la Subsecretaría de Inspección y Control de Gestión de la Seguridad Pública, según informó el propio Zalazar. También presentó una nota en la cámara de Diputados.
Carmen al igual que su hijo espera que les devuelvan las pertenencias que le faltaron y a su vez un correctivo para los policías que no le informaron que su hijo estaba en la seccional.

Dato
Andrés Stordeur siempre quiso ser policía. Hizo una pasantía escolar en la Central de Policía. Ahora dice que no elegiría esa profesión porque se desilusionó.

Lo robado
Andrés reportó como elementos faltantes en su mochila:
-Un pendrive.
-Un Mp3, con sus respectivos auriculares.
-Un desodorante.
-Un atado de cigarrillos Philips 10.
 -Una pasta dental.
- Pulseras varias.
-Un sándwich.
-$17 de la billetera. 


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