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lunes 11 de mayo de 2026

EL INFIERNO DE LA NIÑA

El padrastro de Camila obligó con un arma a su pareja a tener sexo oral

Por eso el juez Ortiz le imputó el delito de abuso sexual ultrajante y coacción. Además, le imputó el delito de tentativa de homicidio por las golpizas a la niña que lleva casi dos meses en terapia intensiva. Por Gustavo Martínez Puga.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Gustavo Martínez Puga
gmartinezpuga@tiempodesanjuan.com

A medida que la investigación judicial avanza se conocen más detalles escalofriantes del infierno en el que vivía Camila, la niña de 8 años que lleva casi dos meses en terapia intensiva tratando de recuperarse de la paliza que recibió en el seno de su hogar y por el que, hasta ahora, no está claro si el responsable es su padrastro o su propia madre.

Uno de esos detalles escalofriantes es el nuevo dato que tomó estado público: Pedro Oris obligó a su pareja Alejandra Ríos, la madre de Camila, a tener sexo oral poniéndole un revólver en la cabeza.

Por ese motivo es que el juez Benito Ortíz, del Primero de Instrucción, le imputó al albañil de 34 años el delito de abuso sexual ultrajante y coacción.

Incluso, el dato tomó estado público en momentos que el juez Ortiz tomó otra medida que conmovió a los sanjuaninos: le prohibió a la madre de Camila que se acerque a su hija, quien está en la Terapia Intensiva del Cimyn desde el 25 de octubre último.

Esa medida judicial se implementó ante la posibilidad de que la madre haya sido o participado en las golpizas que tiene Camila.

Cabe recordar que los médicos le detectaron a la niña lesiones nuevas y otras de vieja data. Y, en pleno proceso de recuperación, cuando la madre iba a visitarla, la niña quedaba estupefacta e inmovilizada. Entonces los médicos le recomendaron al juez que no era conveniente para el proceso de recuperación de Camila que su madre la visitara.

A esto se agrega otro dato contundente en esta historia: el encubrimiento de la madre. Es que cuando llegó al Cimyn con la niña desvanecida les dijo a los médicos que “se había caído de un caballo y se había golpeado la cabeza”. Pero en cuanto los profesionales revisaron las lesiones se dieron cuenta que mentía y, por lo tanto, o encubría a quien le hizo las lesiones a Camila o ella tenía que ver con eso golpes.

Hay un dato no menor en esta historia: Alejandra Ríos es vicedirectora de nivel primario del Colegio Saint Paul, uno de los colegios bilingües más importante de la provincia. De manera que era una mujer con herramientas para poder defenderse y defender a su hija, si es que es cierto que era sometida por Oris, tal como ella dice.

Durante la investigación el juez Ortiz encontró pruebas para imputarle a Oris el delito de tentativa de homicidio en perjuicio de la niña. Pero el magistrado también halló algo de lógica en los dichos del sujeto, quien dijo que Alejandra Ríos, su pareja, golpeó a la niña en la cabeza con una asadera.

En medio del fuego cruzado, Oris y Alejandra Ríos fueron padres de un bebe. El niño nació con Oris preso por la golpiza de Camila y la madre bajo sospecha.

Esa situación también incidió para que el juez Ortiz postergara por unos días la citación a declarar a Alejandra Ríos, lo cual está previsto para la próxima semana.


La versión de Camila, clave

La recuperación de Camila fue constante. Y ya empezaron con entrevistas psicológicas para analizar de cerca su evolución. En el juzgado de Ortiz están a la espera de que los profesionales les indiquen el momento en que la niña pueda realizar una Cámara Gesell, lo que será la bisagra para la investigación: “Ella es la única que nos puede orientar con claridad respecto del protagonista de la lesión”, aseguraron fuentes judiciales.

Es que hasta ahora sólo hay acusaciones cruzadas entre Oris y Alejandra Ríos. Ambos dicen tener pruebas de lo que dicen. Pero la única que sabe a ciencia cierta lo que pasó es la pequeña que sonríe cuando ve a su abuela o a su padre biológico y que se inmoviliza cuando ve a su madre biológica.

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