Es histórica la renovación de Magistrados Judiciales que se va a producir en los próximos dos años en el Poder Judicial de nuestra provincia. El recambio generacional será muy importante y beneficioso para la Justicia y toda la sociedad.
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SUSCRIBITEEs histórica la renovación de Magistrados Judiciales que se va a producir en los próximos dos años en el Poder Judicial de nuestra provincia. El recambio generacional será muy importante y beneficioso para la Justicia y toda la sociedad.
Es fundamental que dicha renovación se lleve a cabo en forma organizada y paulatina para evitar que se produzca un colapso en la administración de justicia con las graves consecuencias sociales y hasta de índole patrimonial que de ello se puede derivar. Toda esta situación pone -sin duda- en juego temas de relevancia y de gran preocupación. Por ejemplo, me voy a centrar en qué tipo de profesionales son los que queremos que desempeñen tan trascendente tarea como la de administrar justicia para toda la sociedad.
Los profesionales del derecho que aspiran a ejercer estos cargos deben tener la idoneidad suficiente para poder servir a la sociedad administrando justicia y contribuyendo de esta manera a la paz social.
Por ello es fundamental que quienes ejercen estas funciones sean hombres y mujeres aptos para ejercer el cargo en el que sean designados y que además reúnan las condiciones intelectuales, éticas y de información en todos los aspectos, inclusive los informáticos, básico e indispensables para la función judicial.
Pero esto sólo no basta, la sociedad necesita confiar en sus juzgadores a quienes ven y sienten como la máxima autoridad que va decidir en cada caso concreto lo que es justo o no por lo que es además indispensable que quien tenga a su cargo la función de administrar justicia reúna virtudes mínimas: Las que se conocen como "virtudes cardinales". Estas son prudencia, justicia, fortaleza y templanza.
Sócrates decía que cuatro características corresponden al buen juez "escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente".
Si logramos que en nuestra sociedad estos codiciados cargos sean ejercidos por hombres y mujeres que logren reunir en su persona las calidades y cualidades indicadas seguramente tendremos la administración de justicia que necesitamos, deseamos y merecemos.
