Algunas claves para usar los ahorros - Roberto Javier Quesada, Contador

viernes, 17 de febrero de 2012 · 22:10
Por Roberto Javier Quesada
Contador Público Nacional

Desde un punto visto estrictamente económico, el ingreso disponible (que surge una vez descontados los impuestos directos), se lo destina al consumo y al ahorro. El ahorro de una persona es la parte de su ingreso disponible no consumido. El volumen de consumo de una economía se lo define como la “propensión media al consumo”, la que resulta de dividir el consumo en el ingreso, esto determina un porcentaje que constituye el promedio de lo que la gente destina a consumir. A su vez, la dinámica del consumo depende de lo que se denomina la “propensión marginal a consumir”. Esta constituye la parte del incremento del ingreso que se destina a incrementar el consumo. En consecuencia, por definición, el ahorro queda determinado como el ingreso personal disponible no destinado al consumo.

Profundizando aún más ya en conceptos macroeconómicos, podemos decir que una economía se encuentra en equilibrio cuando en el mercado del producto el ahorro es igual a la inversión; esto significa que el ahorro, a través del sistema financiero, financia la inversión reproductiva.
Definido el concepto de ahorro personal, podemos considerar algunas alternativas para canalizarlo y obtener una rentabilidad, al alcance de los pequeños y medianos ahorristas, que si bien, como toda inversión (desde un punto de vista personal), tienen un riesgo asociado, este resulta ser moderado a la hora de tomar la decisión de invertir.

-Fondos Comunes de Inversión: un fondo común de inversión es un patrimonio formado por los aportes de varias personas que tienen iguales objetivos de rentabilidad y tolerancia al riesgo. El fondo, a su vez, invierte en diversos activos financieros tales como: plazos fijos, títulos de deuda pública o privada, acciones y otros instrumentos. Es administrado por una sociedad gerente y en la República Argentina se encuentran regidos por la Ley 24083. Las ventajas que ofrece una inversión en un fondo común de inversión, básicamente son las siguientes: diversificación, liquidez, administración profesional, acceso a mercados, transparencia, información diaria.

-Cheques de pago diferido: un cheque de pago diferido es una orden de pago librada a una fecha determinada, posterior a la de su libramiento (por un plazo máximo de 360 días), contra una entidad autorizada, en la cual el librador deberá tener fondos suficientes (o autorización de descubierto) al momento de efectivizarse el pago. A través del Decreto 386/2003 se permite la venta de estos cheques en el mercado de capitales. De esta manera, quien posee un cheque de pago diferido puede adelantar su cobro. Un pequeño inversor puede adquirir estos cheques a un valor menor al de su importe nominal, obteniendo así una ganancia, la que dependerá de la tasa de descuento y del plazo de los mismos; siendo el importe mínimo de esta operatoria de $ 1.000. Existen los siguientes tipos de cheques: patrocinados y avalados.

-Títulos públicos: los títulos públicos representan deuda emitida por el Estado Nacional, por los Estados Provinciales o los Municipios. Se trata de una promesa de pago por medio de la cual el emisor se compromete a devolver el capital que los inversores le prestan, más los intereses, en un plazo determinado. Son instrumentos que si el inversor los mantiene hasta su vencimiento, con la periodicidad fijada en el título, percibirá la ganancia que le genera el interés previsto, comúnmente llamado renta (fija o variable) más las cuotas de amortización del mismo. Estos instrumentos tienen ventajas como certeza del cobro, liquidez e importes mínimos de  inversión.

Comentarios