el análisis del día

La desconfianza que faltaba

Cualquier ciudadano puede desconfiar de la policía, pero que lo haga un juez es extremadamente grave. El magistrado dice que no se trata de desconfianza, pero haberle sacado a la Federal la custodia de un edificio de Tribunales es señal de seria sospecha.
viernes, 25 de noviembre de 2011 · 19:59

Por Sebastián Saharrea

Drogas y dinero de la droga desaparecieron justo del lugar donde debían estar más seguros: en el depósito del juzgado federal que instruye la investigación y bajo custodia policial. Un reguero de sospechas se desparramó por el edificio de calle Entre Ríos ante la gravedad de la situación, un robo de estupefacientes y dinero en el lugar menos indicado.

El juez Miguel Gálvez decidió una medida inédita y de un peso mayúsculo: desplazó a la Policía Federal de la custodia del edificio porque allí están los elementos de prueba en las causas más complicadas, de jurisdicción federal, como todas las relacionadas con drogas. Si se roban las pruebas, ya no habrá con qué condenar a los pocos narcos que caen detenidos. Y si la policía que custodia no es confiable, se trata algo así como de un zorro en un gallinero.

Habrá que imaginarse broncas cruzadas aún dentro de la fuerza policial. Porque así como se conocen sospechas por efectivos de la Federal prestando colaboración al narcotráfico desde adentro de los juzgados, hay otros –seguramente los más- que se jugaron la vida para encarcelarlos. Estarán masticando bronca contra sus compañeros por el descrédito.

Y para la gente, aún absorta por la novedad, una gran incertidumbre: ¿en quién confiar?.

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