el análisis del día

Muchos cambios matan a la fiesta

El recuerdo del manoseo con la Fiesta del Sol debe ser un antecedente del cual aprender: cambiar el nombre, la fecha y el lugar suele ser sinónimo de sentencia de muerte. Cruel moraleja para las fiestas en los departamentos.
lunes, 21 de noviembre de 2011 · 20:51
Por Sebastián Saharrea
ssaharrea@tiempodesanjuan.com

Acá al lado, a la derecha, se reflexiona en este sitio web sobre las delicias de la transición. Qué fea palabra esa, transición, especialmente para una función que no puede estar en transición: gobernar. Cayeron en la volteada las fiestas departamentales: Rivadavia y Rawson se quedaron sin sus celebraciones por obra y gracia de los desencuentros, y Santa Lucía le pegó en el palo.

Ahora, la intendenta de Rivadavia –Ana María López- acaba de anunciar que piensa en rebautizar a la Fiesta del las Dos Puntas –que debía realizarse en estos días- con otro nombre al que considere más identificatorio con el departamento. Más allá del contenido rivadaviense o no de la fiesta, había un concepto que era unir a Chile, Brasil y Uruguay en un escenario, empleando en nombre de la cueca que en realidad fue pensada sólo para Argentina y Chile.

Esas son las dos puntas.

Puede gustar más o menos el concepto, pero es un concepto. Otra fiesta deberá barrer con todo y poner otro criterio, quizá otro sitio y otra fecha. Y el esfuerzo de instalar aquel criterio empleando el peso de repetición, todo a la basura.

Le pasó lo mismo a la Fiesta del Sol. Fue suspendida por razones políticas, por razones presupuestarias, fue reprogramada en otro lugar, fue cambiada de nombre por el de Exposol –más nombre de feria productiva que de fiesta popular- y terminó consagrándose cuando se conservó el formato por varios años, es decir ahora. Con Rivadavia podrán poner el nombre que quieran. Pero que se comprometan a respetarlo por años y no a barrer con todo cada vez que cambia el gobierno.

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