El análisis del día

Golpeadas y a la intemperie

Suele ser un chiste de mal gusto: “algo habrá hecho”. O un tropezón de Susana, cuando le preguntó a Vanuchi en su living qué había hecho para que el Ogro le pegara. La cuestión es que detrás de cada caso de mujeres golpeadas hay algo más por hacer. Y que no se hace.
miércoles, 16 de noviembre de 2011 · 19:24

Por Sebastián Saharrea
ssaharrea@tiempodesanjuan.com

Más allá de lo que hicieron o dejaron de hacer los médicos del hospital Rawson, cabe una autocrítica hacia todos respecto de las mujeres golpeadas: ¿qué hacemos todos para evitar los casos de mujeres golpeadas?. La respuesta sobrevuela dolorosamente por el lado de que se hace poco. Y ocurre como contra la discriminación, tomarlo a la ligera y con gracia porque a uno no le toca.

Brillante y a la vez contundente y dramático fue el reclamo de María Angélica Cámpora, de la Dirección de Mujer y Familia, para que la gente se involucre más en el problema. Porque está claro que una mujer golpeada no es un problema de pareja, ni un desacuerdo conyugal. Es una cobardía gigante y además una ofensa a la sociedad completa. Por lo tanto, debe toda la sociedad comprometerse en serio para que estas cosas no ocurran, y no es eso lo que sucede.

Aparecen aquí las complicidades, los falsos machismos y los resabios de sociedades primitivas que justificaron con suficiencia la aplicación de correctivos físicos a las mujeres. Y cuando Cámpora habla de todos, enumera a todos: hasta a los medios de comunicación.

La exposición cruda de estos episodios como el que acaba de desatar una polémica con los médicos del Rawson, acusados de dejarla irse a las pocas horas, va más allá de la conducta de los profesionales. ¿Adónde irá una mujer golpeada por su marido al poco tiempo? Respuesta: nuevamente a su casa. A recibir más castigo, o una agresión cambiada pero también recurrente, la verbal. Habrá que entender el problema y calibrar su gravedad, para no dejarlos pasar así nomás.

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