La espera terminó. San Juan ya se prepara para recibir a la Pepa Brizuela en un momento clave de su carrera, cuando finalmente se concrete su primer show como solista en la provincia, un paso que marca un antes y un después tras años de historia arriba de los escenarios.
Confirman la fecha del primer show como solista de la Pepa Brizuela en San Juan
Después de meses de expectativa y rumores tras la separación de La Barra, el debut del cantante en San Juan ya tiene día, lugar y una puesta que promete ser inolvidable.
La presentación se dará en el marco de la Fiesta de la Chaya, un evento que reunirá distintas expresiones de la música popular y que tendrá como escenario al Complejo La Meseta. Si bien el nombre de La Pepa encabeza la propuesta, la noche no será individual: Sergio Galleguillo, emblema del folklore riojano, y Pepo Lara también formarán parte de la grilla, aportando su impronta y ampliando el clima festivo de la velada.
Recién con el correr de las horas se conoció el dato más esperado por los fanáticos: el show será el 13 de febrero, en la previa del Día de los Enamorados, una fecha cargada de simbolismo para un artista que atraviesa una etapa profundamente emocional y personal. Las entradas estarán disponibles a través de Fanticket.
Un camino que empezó a escribirse en diciembre
Aunque para San Juan será su primera vez como solista, La Pepa ya dio el gran salto a comienzos de diciembre, cuando debutó oficialmente en La Plaza de la Música, en Córdoba. Aquella noche fue mucho más que un estreno: fue una declaración de principios.
Vestido íntegramente de blanco, salió a escena como un destello. A las 2 de la mañana, “No quiero que te vayas” abrió el show bajo una lluvia de papeles plateados, con diez músicos acompañándolo y sosteniendo un espectáculo vibrante de principio a fin.
Antes y después del recital, Brizuela fue honesto con lo que estaba viviendo: “La palabra solista todavía me suena rara, todavía no lo puedo asumir”, confesó.
Con apenas tres meses de trabajo intenso junto a su equipo, reconoció que los nervios lo hicieron viajar en el tiempo, hasta 1998, cuando debutó con Trulalá. “No es fácil, es un sacrificio enorme, estamos dando lo mejor”, dijo.