Karina Jelinek ha hecho una carrera con dos cosas: unas curvas descomunales, y una ostentación abrumadora de la ignorancia que llegó a caerle simpática al gran público, que la favoreció con cariño y fidelidad.
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SUSCRIBITEKarina Jelinek ha hecho una carrera con dos cosas: unas curvas descomunales, y una ostentación abrumadora de la ignorancia que llegó a caerle simpática al gran público, que la favoreció con cariño y fidelidad.
Es así que decidió, ya que las curvas no se las pueden extirpar, patentar el fruto de su segunda cualidad.
La famosa frase "lo dejo a tu criterio” ya está registrada a su nombre, y quien la quiera usar para lucrar o presentarlas en público con algún interés, deberá abonarle los respectivos royalties.
Si no es por esa frase, ¿qué nos puede recordar a Karina? ¿Será correcta su decisión?
Bueno, cosas para acordarse de ella hay. Acá te dejamos algunas muestras.
