Irina Shayk demostró el pasado mes de abril que su cuerpo se había recuperado a la velocidad de la luz cuando solo unas semanas después de nacer su primera hija posaba en una foto en bikini. Con una pose poco espontánea, la modelo compartía una imagen casera en su piscina de California, en la que mostraba su vientre plano y acaparaba titulares.




