Una joven perdió la visión de un ojo tras ser agredida por dos vecinas en su casa de la localidad neuquina de Rincón de los Sauces porque su perro ladraba en su ausencia, informaron hoy familiares de la víctima.
La agresión ocurrió el viernes cuando Moira Rivera, bombera voluntaria de dicha localidad, llegó a su casa a buscar un abrigo para ir a la escuela nocturna y dos vecinas le pegaron con un palo "porque el caniche toy que había llevado a su casa recientemente había estado ladrando”, contó la madre la joven a la prensa local.
Asimismo, detalló que las agresoras golpearon la puerta de la joven de 21 años y cuando Rivera abrió la ventana de la misma para decirles que pararan de golpear, una de las vecinas la tomó de un brazo mientras la otra le pegó en el ojo con un palo.
El palo ingresó unos dos centímetros en el ojo, lo que provocó la pérdida total de la visión y, además, le fracturó el tabique nasal. La joven será operada nuevamente en el hospital Castro Rendón de la capital neuquina.
El abogado Marcelo Hertzriken Velasco sostuvo que se está trabajando junto con el fiscal general José Gerez para formular los cargos en el transcurso de esta semana. "Se está estudiando presentar cargos por lesiones gravísimas y quizás tentativa de homicidio o lesiones gravísimas con el concurso premeditado de dos o más personas”, señaló el letrado. Las penas podrían ir de tres a diez años de prisión.
La madre de la agredida, relató lo sucedido y cargó muy duro contra las agresoras, a las que además identificó: "Ni bien llegó a su departamento, una vecina la increpó y la golpeó porque el caniche toy que había llevado a su casa recientemente había estado ladrando. Esta 'salvaje', no sé cómo llamarla, ya la había amenazado por teléfono previamente. Mi hija no respondió a los insultos y se encerró en la casa", relató
Cristina Rivera, funcionaria municipal y madre de la joven añadió: "No hay ninguna excusa para hacer lo que estas mujeres le hicieron a mi hija".Dijo que fue tal el impacto del golpe, que además le fracturó el tabique nasal, y le van a poner un implante de titanio: "Si hubiese abierto la puerta, hoy estaría sepultando a mi hija. Ellas no pararon al ver que perdía sangre. Incluso sus compañeros del cuartel fueron a cuidar la casa mientras estaba en la clínica, porque estas mujeres amenazaban con quemársela", cerró.
(Fuente: Crónica)