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jueves 14 de mayo de 2026

A un mes de la extorsión, vuelven las presiones de la policía de Córdoba

A través de mensajes de texto y redes sociales, familiares de los policias convocaron a una manifestación a la jefatura provincial. El rol del grupo "Las rosas azules", que en diciembre encabezó el planteo que derivó en el acuartelamiento. Los puntos del acuerdo que De la Sota no cumplió y la interna por la sindicalización.
Por Redacción Tiempo de San Juan

El acuerdo firmado entre el Gobierno de Córdoba y los uniformados acuartelados el 4 de diciembre pasado, podría derivar en una nueva crisis. Los 14 puntos contemplaban –además de la promesa de aumento– una serie de reclamos que tenían que ver con las condiciones de trabajo y los abusos de poder denunciados por los policías de bajo rango. Pero a poco más de un mes de aquellas agitadas y dolorosas jornadas, varios de esos puntos siguen sin cumplirse. De muestra, un botón: para el operativo de seguridad del festival de Jesús María, se decidió recargar (lo que significa trabajar extra) a un grupo de efectivos durante las diez noches del evento, en un horario que va desde 16 a las 10 del día siguiente. La medida llegó a oídos de un ex miembro del Estado Mayor policial durante la jefatura de Daniel Palacios (2005), quien se comunicó de inmediato con el actual titular de la fuerza, Julio César Suárez. "Julio, ¿no te parece que esto es un abuso?", le habría remarcado el hombre. El mandamás de la fuerza dijo no estar enterado. La movida fue confirmada a este diario por altas fuentes de la fuerza.

Por cosas como estas, pero también para demostrar el “agradecimiento” por lo que hasta el momento se ha cumplido del acuerdo, las esposas de los policías convocaron a realizar hoy un "abrazo solidario” al edificio de Colón al 1200.


Al igual que las protestas que precedieron al motín, la actividad es convocada por mensajes de texto y redes sociales virtuales. “Estamos para agradecer por lo que se ha cumplido y para que se cumpla lo que falta! No a los castigos encubiertos, basta de pases a las Cap, la policía debe trabajar tranquila y sin más abuso de poder”, dice el mensaje que firman “Las Rosas Azules”. En su rebuscada jerga, los uniformados llaman “Rosas” a sus esposas, y “Saras” a las amantes. Las “Rosas Azules” son el grupo de mujeres que el 1 de diciembre bloqueó la Guardia de Infanteria, acción que horas después derivó en el acuartelamiento casi total de la fuerza.

Por esta convocatoria cuatro efectivos de la policía cordobesa fueron “suspendidos preventivamente” de sus funciones ayer y quedaron en situación pasiva mientras son investigados por, presuntamente, “instigar” la protesta programada para esta tarde. El Tribunal de Conducta Policial comunicó a última hora de ayer que “los efectivos estarían promoviendo un nuevo autoacuartelamiento policial con reclamos similares a los que llevaron al motín” ocurrido el 3 de diciembre.

Fuentes de Jefatura confiaron que la protesta atribuida a los hombres sancionados, sería el “abrazo solidario” a la Central de Policía previsto para las 18,30 de hoy.

El comunicado del Tribunal de Conducta consigna que fue el propio jefe de la fuerza, comisario Julio César Suárez, quien realizó la denuncia contra el oficial subinspector Damián Gustavo Zamora, el sargento César Iván Sánchez y los cabos Roque Rodríguez y Marcelo Zárate. La sanción tendría como intención “parar la bronca” con la protesta. Pero –como era de esperar– la medida causó más bronca entre las filas de uniformados. Desde Jefatura sostienen que la sanción es por hechos "posteriores" al acuartelamiento del 3 y 4 de diciembre, por lo que no están contemplados en la amnistía firmada en aquella traumática oportunidad.

QUÉ EXIGEN. Según denunciaron uniformados cuya identidad será protegida, en el CAP 5 y 4 (donde se concentraron los azules amotinados), hubo una "ola" de pases y traslados a lejanos destinos. Otra manera de presionar, de acuerdo con las mismas fuentes, son los pedidos de "hacer números", para mostrar eficiencia. Lo que se traduce en detenciones arbitrarias.
Las mujeres, por su parte, denuncian lo que está pendiente: "Falta que se gestione el boleto para los que trabajan en el interior, los 1000 pesos para todo el personal de calle, y la ART, porque nuestros maridos trabajan sin protección. Y si tiene un accidente, lo mismo tienen que salir así a la calle”, dijo Adriana Rearte, esposa de un policía y titular del Sindicato de Policías y Penitenciarios y Afines (Seppa), que reclama su personería en la Corte Suprema de Justicia.

INTERNA POR LA SINDICALIZACIÓN. La manifestación de prevista para hoy tiene su origen en una "mesa de diálogo" en la que hubo todo menos diálogo, y que se celebró el jueves pasado en jefatura. Fue convocada por Suárez, y hasta el quinto piso de la Central, llegaron representantes de los círculos de oficiales y suboficiales, la Mutual de Policías, y un centro de retirados. La condición que pusieron para sentarse a dialogar fue que no fuera invitada Rearte, que asistiría en condición de "esposa de policía". "Las Rosas Azules" no tuvieron cabida en esa mesa. Y por eso convocaron al abrazo.

Según fuentes que participaron del encuentro, los círculos y la mutual pidieron a Suárez que los apoye. En caso de que el sindicato policial se corporice, para tomar la conducción. Si el gremio logra la personería, los círculos y la mutual perderían socios, y por ende dinero. Como se ve, los intereses –por ahora– preceden a una discusión que debería ser de fondo.

Ante el pedido, la salida más elegante que encontró Suárez fue mostrarse en contra de la sindicalización. "Prefiero que los jefes nos llevemos bien con la tropa. Es más, un día a la semana yo tengo mi despacho abierto para cualquiera que venga a plantear lo que sea”, habría dicho. Lo cierto es que ningún "Juan" se anima a subir a su oficina. Todos le temen.


"Reacción de la vocera de las "rosas azules"

Ayer por la tarde, Adriana Rearte, vocera de Las Rosas Azules y titular de un sindicato policial y penitenciario, denunció que "se violaron los derechos constitucionales" de los efectivos sancionados. "No sabemos los motivos y tampoco se los quieren dar a ellos, los tienen encerrados en el tercer piso, les quitaron el arma reglamentaria y la credencial, están violando sus derechos constitucionales", dijo, antes de que el presidente del Tribunal de Conducta, Martín Berrotarán, diera los motivos.

Según la mujer, el mensaje les fue trasmitido por el comisario mayor Walter Moyano, quien en nombre del jefe, Julio César Suárez, los convocó y les dijo: "Ya se van a enterar." Rearte agregó: "Sabemos que Suárez ya pidió 200 legajos más, lo que no conocemos es si es para echarlos o sancionarlos", agregó la mujer.

La manifestación prevista para hoy a las 18:30 en las puertas del edificio de avenida Colón al 1200 es para "pedir que se cumplan los 14 puntos del petitorio" elevado al gobernador José Manuel De la Sota tras el acuartelamiento de diciembre, que derivó en caos, violencia y actos de vandalismo. "Solicitamos además la apertura de una Mesa de Diálogo para recordarles los puntos de reclamos, porque la realidad es que las condiciones de trabajo siguen siendo pésimas, la comida es la misma basura y, lo que es más grave, siguen las presiones encubiertas", dijo Rearte.

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