La semana arrancó con una suba del dólar del 20% que disparó una espiral de precios de la que nada se salvó. Alimentos y bebidas, carnes, autos, electricidad y combustibles, entre otros; se plegaron a la remarcación. Claramente las verduras no iban a ser menos y también se encarecieron, pero resulta una verdadera “rareza” que un grupo de ellas resistió (al menos hasta ahora) en medio de la vorágine. Efectivamente la producción local del denominado “verdeo”, compuesto por lechugas, espinacas, acelgas y cebollitas de verdeo siguen al mismo precio de la semana pasada. ¡Un notición para el ama de casa!
Verduras también más caras: cuáles son las únicas que no aumentaron en San Juan
En la Feria y Mercado de Abasto de Capital con solo un billete de $100 pesos se puede comprar un atado de acelga o espinaca para hacer una tarta. Lo mismo sucede con un atado de cebollín. También pueden llevarse tres lechugas de las mantecosas o las moradas -valen lo mismo-, por $200. Una verdadera "pichincha", tal como están las cosas ahora. Hay que recordar que estos precios son solo en la feria, ya que en la verdulería de barrio se le aplica un margen mayor, y ni hablar de los supermercados, donde el precio llega a duplicarse.
Hay otros productos que siguen manteniendo el mismo precio de $200: eso cuesta el kilo de zapallo inglés, el kilo de cebolla y también el de zanahoria. Otra sorpresa es el tomate que también bajó un poco, y de $500 ahora está a $400 al consumidor.
Verduras y frutas “descontroladas”
Pero si la producción local está barata, el resto se fue por las nubes, muy por encima del porcentaje que subió el dólar el lunes. Hay aumentos del 43%, del 85% y del 100%. “Esta mañana se descontroló todo. Ha subido casi la mayoría de los productos, y mucho”, dijo ayer Sergio Moran, un histórico puestero del mercado.
La nota la volvió a dar la papa, que viene sorprendiendo con sus precios desde el mes pasado. Este tubérculo es muy importante en la economía, porque es considerado clave y de los que más peso tiene junto a la carne y el pan, en la canasta básica alimentaria que mide el INDEC. Pues bien, la bolsa que la semana pasada estaba en $5.500 por mayor, pasó a $7.200 ayer al cierre, y para esta mañana se esperaba otro aumento. El kilo que se vendía a $350 pasó a venderse ayer a $500 al público en la feria, una suba del 43%.
El choclo también está inalcanzable: el cajón se les vende a los feriantes a $15.000, cuando hasta hace unos días estaba a $8.000, un aumento del 85,7%. Al público ayer se vendía cada unidad de choclo en $500 y $700, y eran pocos los que lo compraban.
Otra verdura que está cara es el zapallito tierno, que subió al doble en una semana, y se vende a $1.000 el kilo. El ajo también subió el 100%: la cabeza que costaba $100 ahora sale $200. Y la berenjena pasó de $350 a $600 el kilo. “No es temporada de choclos, ajo, berenjenas y zapallitos, por eso siempre son caros en esta época, pero los agarro también la devaluación y fue peor”, dijo otro puestero del lugar.
La palta también es un lujo: la caja cotiza a $22.000 y el kilo se vende al consumidor en $2.800, un 56% más que hace dos días.
Entre las frutas, lo que más subió es la banana, y ayer el cajón se entregaba en la feria a $10.500, cuando tres días antes costaba $6.800. Así, el precio de venta al público pasó de $ 400 a $650, un 62,5% más. El kilo de mandarina grande subió 37,5%, y pasó de $400 a $550 al consumidor. La naranja subió menos, de $400 ayer se comercializaba a $450 por kilo.
En todos los casos, aducen que los motivos del encarecimiento tras la devaluacion de la moneda y la posterior suba de los combustibles, se debe principalmente al costo del flete y la logística. Aunque también en voz baja reconocer abusos y especulación ante la incertidumbre económica.
¿Qué pasa con la papa?
El Centro de Economía y Política Argentina -CEPA- informó el miércoles pasado que el aumento de la papa fue producto de una merma en los kilos producidos por hectárea en el sudeste bonaerense por los problemas climáticos ocurridos en el verano, por lo que se espera que esta situación continúe los próximos meses debido al faltante de papas semillas. Esto generará una merma en la cantidad de papa para consumo, promoviendo, probablemente, una tendencia al alza de esta hortaliza. La Unión Frutihortícola Argentina (UFHA) manifestó su preocupación. “La escasez de lluvias y la falta de agua han dejado una marcada huella en la producción de papas, afectando tanto la calidad como la cantidad de los cultivos”, señalaron.
El organismo además indicó respecto al tomate, que, a pesar de mostrar una reducción del precio, producto del ingreso de la especie del norte del país y de Corrientes, se empieza a notar, a partir de la última semana de julio y como adelantamos en nuestro informe anterior, un aumento en sus precios. Esto se consolida con los datos relevados en el mes de agosto, posiblemente debido a una alerta declarada por SENASA por un virus que afecta al cultivo y el cual viene reportándose en otros países.