Todo sube en épocas de inflación, pero el vino sanjuanino está dando que hablar por lo que cuesta llevarlo a la mesa: los precios de venta al público subieron 62% en seis meses, lo que ubica a San Juan en el podio de las tres provincias productoras que más incrementaron el valor en el período.
Por qué el vino sanjuanino aumentó más que el de otras provincias productoras
Gana Neuquén, cuyos vinos se encarecieron 68%, seguida por Río Negro con el 63%, y luego San Juan, según Vinodata, un centro de investigación enfocado en el mercado del vino argentino, vinculado a la UBA y al CONICET. En el otro extremo, Mendoza aumentó 59% el precio de sus vinos y Salta, el 55%.
Eso sí, un dato llamativo es que los precios promedio de los vinos sanjuaninos son menores a los mendocinos: una botella típica cuesta aquí 1.450 pesos, mientras en Mendoza el valor es de 3.700 pesos.
El estudio relevó desde el año pasado los precios de lista de 4.912 etiquetas que cubren todas las gamas de precios del mercado, provenientes de 13 provincias. De San Juan se analizaron 215 marcas, el 4,4% de la muestra. En casi todos los casos los aumentos del precio de venta al público superaron a la inflación, que para el semestre analizado; tuvo un acumulado del de 54,81%.
En el sector local los bodegueros atribuyen esta remarcación a varios motivos: dicen que las bodegas mendocinas participan más en el programa Precios Justos, que les impide aumentar por encima de un tope mensual, y que en la vecina provincia los vinos son más caros y las bodegas prefieren recortar ganancias. Otros piensan que como San Juan destina la uva de menor valor a mosto, sus vinos varietales suben más. Todo ocurre en momentos donde el consumo de vinos viene en picada.
Para Mauricio Colomé, de bodega Casa Montes y miembro de la Cámara Bodeguera; “Cada bodega tienen un costo puesto en góndola, por botella; similar en insumos de fraccionamiento, gastos comerciales y logísticos”, pero justificó que algunos remarcan menos porque “están haciendo vino a más bajo costo en el proceso de elaboración, con métodos no tan tradicionales, pero igual de aptos y eficientes”.
El referente indicó otro dato: A diferencia de San Juan, en Mendoza la mayoría de bodegas se encuentra en el programa oficial de Precios Justos en los supermercados. “Durante meses los precios de esas etiquetas no pudieron superar el 3.9% mensual, muy desfasado con la realidad”. Justamente, el sector bodeguero exportador sanjuanino manifestó su oposición al programa dólar agro, para no tener la obligación de ingresar al Precios Justos en el mercado interno. Otro motivo que agregó es que las bodegas de Mendoza están un poco más caras “y viendo la caída del consumo seguramente retardaron los aumentos o sacrificaron rentabilidad”.
Juan José Ramos, viñatero y bodeguero, y vice de la Confederación Federal Pyme; dijo que los precios al consumidor de los vinos fraccionados subieron por encima de la inflación, “porque en esta cosecha se pagó por la uva casi un 200 por ciento más que el año pasado”. Agregó que en esta provincia, un poco más del 40 por ciento de la uva de menor calidad enológica se destina a elaborar jugo de mosto concentrado, por lo tanto, a vino van mayormente uvas varietales. "Esas uvas hechas vino tienen un precio al consumidor superior que los de uvas comunes. Ese puede ser el factor principal que indica que los vinos fraccionados de San Juan están entre los que más subieron de precio”, opinó.
Precios atrasados
De acuerdo al informe, por tipo de uva, los vinos más caros en el país fueron los naranjos -una variedad de blancos que se fermentan con la piel de la uva, como si fueran tintos-, con la botella típica de esa variedad en $ 7140. En el otro extremo, el precio de una botella de vino dulce fue de $ 1263. Los tintos promedian los $3.944.
Colomé dijo que los precios del vino en San Juan aún están atrasados. Explicó que el costo del vino embotellado ha tenido subas superiores al 50% que aún no pueden trasladarse al precio al público porque se ha desmoronado el consumo.