La expectativa que surgió ante la posible reforma de la Ley de Alquileres 27.551 este mes ha instalado una tendencia entre los propietarios: a los contratos que se están venciendo en estos días, se les hace una prorroga en vez de una renovación. Esa tendencia que se está generalizando en San Juan consiste en prorrogar por seis meses, o a lo sumo doce meses; el contrato de alquiler. En realidad lo que se debería hacer es renovarlos por tres años, según indica la Ley de Alquileres vigente.
Alquileres: el artilugio de los propietarios en San Juan que inquieta a los inquilinos
No es una práctica ilegal, porque la norma vigente permite realizar prórrogas ante casos especiales, siempre en acuerdo de las partes. Pero a los inquilinos no les ha caído nada bien porque los llena de incertidumbre.
¿Qué es lo que está pasando? Pablo Domínguez, presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios, dijo que en estos momentos “el mercado está paralizado a la espera de la sesión especial de agosto”. Varias entidades vinculadas a la construcción y comercialización de viviendas han presentado un proyecto para modificar los plazos del contrato y las actualizaciones del alquiler. La propuesta ha sido tomada por legisladores de la oposición y se ha fijado la fecha para tratarla en el Congreso: el próximo 23 de agosto, después de las elecciones PASO.
Domínguez dijo que ante la posibilidad de una reforma a la norma, en San Juan a los contratos que están finalizando se le están haciendo “prorrogas de 6 meses a 1 año”. Esas prórrogas se pactan entre el propietario y el inquilino, pero con la actualización de precios según el índice del ICL que para agosto escaló un 109%.
Mauricio Turell, desde la Cámara de la Construcción e Inmobiliaria, coincidió en que se están haciendo prórrogas: "No mas allá de diciembre, incluso algunas hasta noviembre", aseguró.
Contrapunto
Los inquilinos están muy molestos y angustiados. Víctor Bazán, desde la Asociación de Inquilinos dijo que “los propietarios hacen lo que quieren, con una complicidad enorme de parte de los corredores inmobiliarios”. Para el dirigente, a los dueños de viviendas familiares los anima la búsqueda de rentabilidad. “No les interesa si el inquilino está bien o está mal, solo les interesa mayor rentabilidad y que puedan desalojar cuando quieran”, lamentó. Para Bazán, la complicidad de las inmobiliarias se da “porque saben que hay una ley vigente y que tienen que hacer contrato por tres años. Pero los alientan a hacer estas modificaciones porque total, el inquilino firma ante la desesperación. Es lamentable”. Agregó que la eventual modificación de la Ley de Alquileres es un retroceso “muy grave” a los derechos de los inquilinos.