“Necesitamos reabrir no para ganar sino para dejar de perder”, graficó este miércoles Nahuel Ávila, propietario del salón de eventos infantiles Karkajá y voz del sector en medio de la cuarentena, quien aseguró que este rubro comercial está “en un estado crítico”.
Un 15% de los salones para fiestas sanjuaninos cerró: pedido dramático
En la provincia hay alrededor de 100 salones que hasta marzo estaban funcionando, y que dan trabajo a decenas de personas, contando los puestos directos e indirectos, indicó el empresario en diálogo con Estación Claridad. De ellos, durante el parate, estiman que un 15% tuvo que cerrar sus puertas definitivamente debido a la crisis.
“Algunos no pudieron pagar los alquileres y los servicios, por más que no consuma gas o luz, los impuestos llegan igual, altísimos”, aseguró.
Para reabrir, presentaron un protocolo que está en análisis en Gobierno. Para el empresario, qué mejor que permitir que los cumpleaños se hagan en un salón con medidas de bioseguridad específicas. Creemos que podemos ser un nexo del Estado para el control. La reunión familiar fue lo primero que se permitió. No vemos ningún impedimento sanitario para volver a funcionar”.
En el protocolo, entre muchos puntos, el sector propone que haya un responsable sanitario en el salón que esté en forma permanente desinfectando, ya que los chicos no se puede evitar que tengan contacto, al igual que los juegos. “En las reuniones familiares, los niños están jugando y acá estamos haciendo lo mismo que está permitido hace un mes pero con bioseguridad”, opinó. “Nosotros ya tendríamos que estar trabajando”, sentenció. Otro ítem que manejan es funcionar con menor capacidad de personas dentro del lugar.
Con los clientes que habían señado, se convino en la mayoría de los casos en darles un plazo poscuarentena para que hagan el evento, por ejemplo hasta diciembre, ya que este adelanto por ley no deben devolverlo, explicó .
También indicó que estas medidas pueden impactar en el precio, pero que todo está por definir ya que comprenden la situación económica por la que están pasando las familias.