Con la llegada de la OSP, la obra social más grande de San Juan, al barrio, la que era una tranquila calle Gnecco se transformó en un polo de desarrollo para pequeños emprendimientos comerciales que nacieron de gente que vio la oportunidad.
La nueva sede de la obra social generó nuevos comercios en la Gnecco
-Sánguches y semitas
“La idea es quedarnos acá a ver cómo nos va”, contó el vendedor con su puesto móvil en la vereda de la nueva OSP sobre las perspectivas con su venta de sánguches, jugo y café al paso. “Es la primera vez que venimos, antes estábamos en el Centro Cívico y nos vinimos porque acá hay más gente, porque está inaugurando. Hará un mes que empezamos, nos quedamos sin laburo y no nos quedó otra que hacer esto”, contó Sergio Balmaceda sobre el emprendimiento que encaró junto a su hermano Marcelo.
-Esperanzadas con crecer
Enfrente de la OSP hay un kiosco que reza tener “buena onda” en un pizarrón en la puerta. “Hace como más de 15 años que tengo el negocio, vamos a ver en el camino qué vamos agregando pero estamos ilusionados con que haya más ventas. Este edificio le da mucha vida a esta calle, mucha gente no sabe ni que existe la calle Gnecco”, analizó Beatriz Guerra quien junto a su hija Jimena Montenegro atienden el polirrubro. Para acomodarse al nuevo movimiento, la mujer tuvo que empezar a abrir desde más temprano, a las 7. Ofrece fotocopias, fundamentales para los trámites, además de recargas virtuales, golosinas, cigarrillos, quiniela y cosas frescas más las golosinas de siempre, esperando tener tarjeta SUBE prontito. Más adelante cree que la fotocopiadora puede agrandarse.
-Amigos y ahora socios ilusionados
También enfrente del majestuoso edificio nuevo, ayer mismo con el corte de cintas de la OSP empezó a funcionar una guardería para autos. Los propietarios y amigos, Pablo Rodríguez y Daniel Carrizo se asociaron porque perdieron el trabajo y quisieron aprovechar una propiedad que quedó a la mano de la concurrida repartición oficial. “Abrimos las puertas junto a la OSP, es la casa de mi socio y cuando hace años vimos lo que se venía, con la obra, le quisimos dar un vuelco a esto, hicimos toda una inversión en media sombra y habilitaciones”, contó Rodríguez sobre el lugar, con espacio para 30 coches y salida a dos calles. “Va a ser la única entrada de plata que tenemos. Yo vivo acá y fue el primer día bueno, a pesar de que empezó tarde”, dijo sobre el estacionamiento que abre de 7,30 a 14, en torno a la actividad de la obra social.
-Para tomarse un cafecito
Hace una semana, en Gnecco casi Urquiza abrió un café, Larry’s, propiedad de una familia dedicada al rubro rotiserías. El encargado Juan Alba contó que abrieron aprovechando el movimiento nuevo de la zona y gracias a la inversión trabajan 5 empleados. Abren de 7 a 13 y además de café ofrecen comidas para llevar. El día de la inauguración tuvieron el doble de gente que cuando abrieron “y esperamos tener más”, se esperanzó Juan.