“Sabemos que hay una relación directa a través de la madre del gobernador, que es hija de libaneses y en Líbano decimos que la sangre no se transforma sino que queda el vínculo directo y puro”, dijo el embajador de El Líbano en Argentina, Johny Ibrahim, quien visita la provincia y fue recibido con galas en Casa de Gobierno esta mañana. Es que la ascendencia libanesa de Uñac le da un matiz especial a esta nueva vinculación comercial con este país árabe.
Uñac y Líbano: un asunto de familia que atrae buenos negocios
Al salir, en correcto francés, el embajador habló de lo que se viene “tuvimos una reunión muy fructífera con el gobernador y su gabinete con el cual compartimos grandes posibilidades de intercambio comercial no sólo con Líbano sino con los descendientes de libaneses en Latinoamérica”. Y agregó el diplomático: “esta visita fue para escuchar las potencialidades de San Juan con las cuales no estábamos familiarizados, nos pareció interesante la oferta de agricultura, de industrias varias. La segunda etapa será hacer una reunión con una delegación de empresarios que puedan desarrollar comercio y negocios”.
Uñac es descendiente de libaneses a través de su madre, doña Dora Ene de San Martín. Se sabe que hay en la provincia una comunidad libanesa muy potente, incluso ostentan uno de los edificios más hermosos de la ciudad, el club Sirio Libanés. Los primeros habrían llegado a tierra sanjuanina entre 1886 y 1896 con apellidos como Adem, Abicharra, Assaf y otros emblemáticos como Marún, Pósleman, Bacha, Yapur, Mattar, Nacif y Sefair. Sergio Uñac es nieto de José El Hani, nombre en libanés y aquí castellanizado José Ene, padre de Dora.
Cuentan que esta impronta familiar cargó de emociones el viaje que hizo el gobernador en abril junto a parte de su familia, donde se reencontró con sus raíces e hizo un primer acercamiento oficial con un importante encuentro: se reunió con el presidente de Líbano, Michel Aoun en el Palacio Presidencial de Baabda, donde empezaron a hablar de afianzar lazos comerciales.
En este marco, la visita del embajador trascendió la mera formalidad y se vieron gestos de mucha cercanía. Uñac le dio la bienvenida al diplomático y le obsequió una moneda con el escudo provincial en una cara y en la restante, la imagen de Domingo Faustino Sarmiento, simbolizando al gran prócer sanjuanino en sus distintas facetas como presidente, gobernador, periodista y político. Allí el sanjuanino mencionó que "San Juan recibió a muchos libaneses, cuyos descendientes forjan el futuro de nuestra querida provincia".
Por su parte, Ibrahim respondió que "es un honor estar en la provincia" y agregó que, en su tercer día en San Juan, tuvo la oportunidad de conocer el club Sirio Libanés, además de reunirse con los miembros de la juventud reunidos en un congreso aquí. "Recorrí parte de San Juan y observé mucha obra pública que mejorará la vida de los sanjuaninos", destacó el embajador. Para cerrar, el embajador le dio una botella de vino libanés a Uñac, señalando “porque sé que le gusta el vino blanco”.