Nació de la mano de la principal empresa de alimentos del
país en la década del '70, Sasetru. Hoy, la fábrica de galletas de Albardón
demostró que es capaz de vencer todas las crisis y se reinventa de la mano de
su nuevo dueño, Alejandro Ripani, presidente de Tía Maruca.
En la reinaguración de esta nueva etapa se conocieron las
cifras actuales y futuras de la planta, por ejemplo: hoy salen 100 camiones
cargados de galletas por mes y para principios de 2018 planean duplicar esa
cifra, según contó el gerente en San Juan, Esteban Medina.
"Hoy estamos operando a menos de la mitad de la
capacidad que tiene la planta porque tiene un potencial grandísimo. Ya hicimos la
primera producción de biscochos en la fábrica, es un producto nuevo de Tía Maruca,
y de acá a fin de año tenemos en carpeta 14 productos nuevos algunos de los
cuales en los próximos meses vamos a estar fabricando. Son extensiones de líneas
de lo que ya tenemos, pero con la llegada de Tía Maruca se abren otras
posibilidades. El futuro es prometedor y no le veo más alternativa que seguir
creciendo. De hecho, desde que arrancamos con Tía Maruca estamos produciendo 25
% más de lo que veníamos haciendo", aseguró Medina.
En el recorrido realizado en la planta, junto al gobernador
Sergio Uñac, se observaron nuevos moldes y maquinas aún sin desembalar,
testigos mudos del crecimiento que se viene.
"Hoy lo más importante es tecnificar la planta y
eficientizarla, tenemos que hacerla operativamente más eficiente y se puede pero
son procesos largos que llevan tiempo de desarrollo. Creo que a fin de año estaremos
en un 20 % más de la capacidad que tenemos hoy y para el año que viene vamos a duplicar,
o al menos 80 % más, seguro", contó el gerente.
La exDilexis tiene una capacidad instalada de producción de
48.000 toneladas al año y casi 400 empleados. Tiene 3 líneas principales de producción
y una cuarta de menor tamaño que trabajan de lunes a sábado en 3 turnos
rotativos las 24 horas de corrido. Los fines de semana se realizan tareas de
mantenimiento, la planta para el sábado al medio día hasta lunes a las 0 horas
que vuelve a trabajar.
Hay una línea dedicada a crackers, otra línea que puede
hacer todo tipo de productos, es muy dúctil, y una tercera línea dedicada al
relleno.
Medina contó que a pesar de los años que tienen las máquinas
de la planta son de calidad insuperable. "Son maquinas inglesas originales,
lo mejor que se puede conseguir en el mercado a pesar de que es una tecnología
que tiene muchos años. Es como tener un Mercedes Benz de los años '70, una súper
maquina conservada en estado impecable, porque está en un estado excelente",
aseguró.
Con una gran experiencia en la industria de la alimentación
y en la fabricación de galletas, Medina llegó desde su San Luis natal hace dos
años y medio para sumarse al plantel sanjuanino.
"Cuando llegué lo primero que me sorprendió de la
planta Dilexis es la capacidad instalada, que es enorme, también el estado
impecable de los equipos y su dimensión. Es una planta que no tiene nada que
envidiarle a otras plantas de Argentina", dijo.
También se quedó admirado de la calidad del equipo técnico de
la planta "un grupo extraordinario de gran calidad profesional y es toda
gente de San Juan, sólo dos personas somos de afuera. Además, la gente de
planta es increíble, tienen un afecto enorme por el lugar y una descomunal
ganas de trabajar", destacó.
Medina señaló que hoy el mercado de las galletas en muy competitivo
en el país y que la meta es ser más
eficientes, ese es el rumbo y el compromiso de Tía Maruca, conservando las
fuentes de trabajo y "ojala a futuro podamos dar buenas noticias de sumar
más gente".
Agregó que "esta planta se hizo en base a esfuerzo y así
va a seguir porque tiene una calidad tremenda trabajadores que tienen ganas de
trabajar y saben hacer galletitas".
Esteban Medina, segundo desde la derecha.