Las expectativas que el Gobierno tenía de ver un repunte del
consumo masivo a fines del primer semestre no se cumplirán. Con los datos de
mayo que ya anticipan algunas consultoras, el cierre de los primeros seis meses
del año mostraría una contracción mínima de 4 %, publicó hoy El Cronista.
Y si bien es demasiado pronto para hacer proyecciones
anuales, el consumo debería crecer fuerte en la segunda parte del año para no
cerrar también en baja, como el año pasado.
El director comercial de Kantar WorldPanel, Federico
Filipponi, adelantó que si bien en el primer trimestre la merma había sido del
2 %, en abril trepó a 7 % y los números preliminares de mayo indican que la
caída oscilaría entre 4 % y 5 %. "Lo preocupante de eso es que ya deja un
piso del segundo trimestre de 4 % de contracción y lo mismo para el semestre,
por lo que deberíamos crecer 4 % para quedar en cero en el año", aseguró
el directivo.
A su vez, la consultora Scentia también viene reflejando
números pocos alentadores. La firma que dirige Osvaldo del Río comunicó hace
algunas semanas que en abril, el consumo masivo cayó 4,9 %, por lo que el
acumulado del cuatrimestre da una baja de 5,2 %. Todavía no tiene confirmados
los números de mayo, pero la expectativa es que ronde un número similar al
proyectado por Kantar. El dato sorprende, ya que en mayo de 2016 el consumo
había bajado fuertemente, por lo que la base de comparación era muy baja. Por
eso, se esperaba un número más auspicioso.
La pérdida del poder adquisitivo de la población sufrida el
año pasado por paritarias que cerraron, en promedio, 7 puntos por debajo de la
inflación provocó en los consumidores cambios de hábito
de consumo más conservadores y los obligó a
recorrer mucho más distintos comercios en busca de mejores precios. Las
segundas marcas comenzaron a ganar protagonismo, así como los locales
mayoristas.
Según Kantar WorldPanel, hoy la compra en estos comercios
representa entre 8 % y 10 % del total del gasto de un hogar, cuando hasta hace
unos años era de 4 %.
Además de que esos puntos de salario real perdidos no se
recuperaron, el ajuste de tarifas concretado durante el primer trimestre del
año reconfiguró la estructura de gastos de las familias y obligó a los
consumidores a cuidar mucho más su economía.
"Los hogares están consumiendo menos de productos muy
básicos: leche, mayonesa, gaseosas. Controlan mucho más el ticket y abandonan
los productos prescindibles. De lo básico, buscan reemplazos. Es por eso que,
por ejemplo, las infusiones no perdieron terreno", aseguró Filipponi.
"El consumo repuntará en la segunda mitad de este año
por una recuperación de los salarios", sostuvo el economista Daniel
Artana, de FIEL, ayer en declaraciones radiales. Las primeras cuotas de los
aumentos salariales empezarán a impactar este mes, por lo que los deseos de los
comerciantes y del Gobierno es que ello comience a empujar las ventas. Sin
embargo, hay quienes sostienen que los consumidores cambiaron su forma de
comprar y que están mucho más conservadores. El analista Guillermo Oliveto, de
la consultora W, sostiene que también el mayor impulso de los créditos
hipotecarios y las mayores alternativas de ahorro hicieron que la gente gaste
menos en consumo masivo.
Desde las cadenas de supermercados también esperan que la
situación comience a mejorar a partir de ahora.
Algunas medidas que están tomando las cadenas con algunos
bancos podría impulsar en algo las ventas, como por ejemplo la promoción que
lanzó el Banco Provincia para ofrecer, una vez por mes, un descuento del 50 %
con tope de devolución de $ 1500 para todas las compras con tarjeta de crédito
y débito en los supermercados Coto, Walmart, Toledo, Nini, Changomás. Quedarán
excluidos los electrodomésticos.
(Fuente: El Cronista)