No se cansa de recoger medallas de oro por sus vinos. El enólogo Marcelo Onofri ya tocó varias veces el cielo con las manos por las distinciones logradas con los vinos que elabora para la bodega Merced del Estero, Mil Vientos.
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SUSCRIBITENo se cansa de recoger medallas de oro por sus vinos. El enólogo Marcelo Onofri ya tocó varias veces el cielo con las manos por las distinciones logradas con los vinos que elabora para la bodega Merced del Estero, Mil Vientos.
Ahora se animó a materializar un sueño personal: Violinista, su vino de autor. "El nombre tiene que ver con mi vida. Siempre me gustó la música, aprendí solo a tocar el piano y ahora mi hijo Esteban, de 13 años, toca el violín. Por eso cuando decido hacer el vino y empiezo a buscar nombres quería plasmar la parte artística que tiene la creación de un vino. El enólogo le puede dar ese toque especial, lo cuida le pone detalles, lo hace único como quien toca un instrumento”, explicó Onofri.

Las primeras botellas de Violinista ya están en algunas vinotecas de San Juan en dos presentaciones: un tinto Cabernet Franc y un blanco bivarietal, 60 % Torrontés con 40 % Sauvignon Blanc. Onofri explicó que este blanco es un corte único en el país con estas dos variedades. Con ellas buscó equilibrio; el Torrontés tiene muchas características aromáticas, es muy expresivo; mientras que el Sauvignon Blanc es más elegante y tiene mejor boca. Entonces dan como resultado un vino más completo y joven, cosecha 2016.
En el caso del Cabernet Franc es una sola variedad pero con uvas de dos valles diferentes: Pedernal, a 1.400 metros de altura, y de La Bebida a 700 metros de altura. Las dos uvas tienen características propias, el vino de Pedernal es muy aromático, fresco, de taninos firmes, buena acidez. Mientras que el de La Bebida tiene taninos dulces, fruta roja, es más suave, por lo que se logra un equilibrio de lo que tienen ambos en el corte final. Se logra un vino muy elegante, cosecha 2014, que estuvo un año en barrica de roble, después se embotelló en 2015 y estuvo en estiva hasta 2016 en cava a temperatura controlada para lograr que todos los aromas que fue ganando en crianza estén equilibrados. Esto hace una diferencia de precio con el blanco, el cabernet cuesta $300 y el blend blanco cuesta $180. Esta relación precio/calidad es el gran atractivo de estos vinos, ya que un paladar entrenado estaría dispuesto a pagar mucho más por estas botellas que dejan alegría en la boca y en el alma.

-¿Cuál es la diferencia entre un vino de autor y otro vino del mismo enólogo?
-En el vino de autor, el enólogo esta en cada uno de los detalles de todo el proceso, desde la cosecha, la selección de la uva, la vinificación, la crianza, la guarda en barrica, embotellado. Y si bien el enólogo hace todo eso con otros vinos, en las bodegas grandes no se interviene tanto en cada proceso. En cambio en el vino de autor se interviene en todo porque es tu vino. También participa del diseño de etiqueta, packaging, comunicación del producto, venta, todo. El enólogo pone todo de sí en todos los detalles, logra un vino diferencial porque ha ajustado todos los procesos. Además en ese vino está expresada la personalidad de ese enólogo.
En la misma bodega que producen los vinos Mil Vientos, Merced del Estero, que ganaron máximos puntajes en concursos nacionales internacionales, Onofri elabora sus vinos.
Para probar estos vinos hay que apurarse, hay sólo 3.000 botellas de la primera cosecha así que cuando se terminen hay que esperar la próxima cosecha. La cosecha 2015 de Cabernet está en barrica y en marcha la cosecha 2016. Los blancos no tienen guarda y se van sacando año a año.
"El concepto es hacer pocas botellas de una cosecha. La gente que los conoce me hizo llegar buenas críticas, colegas, amigos, los vinos agradan mucho. Son vinos de calidad excelente, tienen una diferenciación interesante. A veces cuesta hacer que la gente pruebe vinos diferentes pero vale la pena. Todo el amor, las ganas y el conocimiento están puestos en estos vinos. Son elegantes, placenteros, tienen una boca muy cuidada que ayuda a que la gente sienta placer al probarlos”, dijo Marcelo.
El plan es hacerlo conocer en San Juan primero, con algunos eventos, degustaciones temáticas del vino con maridajes, con tango. Luego llegará el momento de presentarlo en concursos, cosa que no es fácil para un productor chico porque los concursos son caros. Por ahora la difusión es personalizada.
Vinoteca Vitis, la Casa del Vino, la Vieja Casona y en la bodega Merced del Estero se pueden conseguir estos vinos.

Marcelo es mendocino, estudió licenciatura en Enología en la Universidad Don Bosco, y desde hace 16 años vive y trabaja en San Juan donde tuvo 3 hijos. "Vine por una cosecha y me quedé. Trabajé en varias bodegas y en Merced de Estero empecé de cero, cuando estaba en los planos la bodega. Fue un gran desafío que me dio muchas satisfacciones. Hace más de 10 años estamos desarrollando la marca pero son vinos que han logrado su reconocimiento fruto de muchos años. Por eso es un gusto muy grande poder desarrollar mi proyecto en esta bodega”, señaló Onofri.
