La firma Edding, que fabrica en San Juan marcadores y pizarras, es una de las más afectadas por la apertura de las importaciones que aplicó el gobierno nacional y actualmente tiene el 75 % de su personal suspendido. Pero no es la única con problemas por las importaciones, también las textiles y las industrias de confección están en problemas por lo mismo.
Rolando Manzanelli, secretario general del sindicato Plástico, dijo que su sector es uno de los más afectados por las importaciones. "La empresa Edding tiene 75 % de la gente suspendida, unos 36 empleados, y está pidiendo extensión porque esa suspensión termina en mayo. Los productos que están ingresando de afuera les afecta en forma directa y hasta diciembre no ven mejoras”, dijo el gremialista.
Una empresa que fabrica telas para mochilas, también tiene problemas en las ventas debido a la importación de productos terminados. "Eso complica a las empresas. Veremos qué pasa, en la semana tenemos reuniones para ver como seguimos y estamos siempre hablando con el gobierno que están muy pendientes de la actividad y dando una mano para evitar despidos”, dijo Manzanelli.
Gustavo Fernández, vicepresidente de la Unión Industrial de San Juan dijo que "más allá de algunos rubros plásticos que están complicados con la importación, estamos viendo dificultades en textiles y calzados como los sectores más complicados en San Juan”.
Para los empresarios de la UISJ, más allá de la importación, el problema de fondo es la baja del consumo. "Las importaciones, en números totales, en dólares no son muy mayores, pero al haber caído el consumo, han ganado mercado. Si se analiza la caída del consumo, el producto importado sigue vendiendo y el nacional no, eso significa que participa más de esa torta. Por eso más nos preocupa más que no se recupere el consumo”, aseguró Fernández.
Manifestó que si bien en San Juan no hay cifras oficiales de la caída en la actividad, por comentarios en el seno de la UISJ en la caso del sector calzados, los niveles de actividad han caído entre 30 y 40 %. En el caso de la industria textil el comportamiento es muy dispar y depende de la empresa. Algunas siguen con niveles parecidos al 2016 y otras cayeron también un 30 %. "En las textiles no se puede precisar una baja porque es variable dependiendo de la empresa”, señaló.
La secretaria de Industria de la Provincia, Sandra Barceló, contó que en general en la industria local logró atravesar la peor parte de la crisis sin grandes despidos. "Si hay disminución en la carga horaria y eso se manifiesta en el bolsillo del trabajador. Apuntamos a que se produzca la tan esperada activación del consumo y poder empezar a hablar en otros términos y la gente trabaje en forma normal. Los sectores textil, confección y plásticos son los que están en situación más crítica por importación y caída del consumo que influyen en forma directa”, dijo.