La minería argentina enfrenta una serie de oportunidades y
desafíos para realizar nuevas inversiones en exploración y relanzar grandes
proyectos que fueron discontinuados, como Potasio Río Colorado en la provincia
de Mendoza y Pascua Lama en San Juan, concluyó Leonardo Viglione, analista de
la industria minera de la consultora PWC Argentina.
"Las primeras medidas implementadas por el actual gobierno
nacional, incluyendo la liberación de controles de divisas y la eliminación de
las retenciones en las exportaciones mineras, aumentaron la competitividad y el
desarrollo del sector”, destacó Viglione a Télam.
En ese sentido, subrayó que "existen muy buenas
oportunidades para relanzar grandes proyectos que fueron discontinuados, como
Potasio Río Colorado y Pascua Lama”, y aseguró que "hay nuevas inversiones para
explorar, incluyendo el desarrollo de proyectos de litio en las salinas del
norte de Argentina”.
El proyecto Pascua Lama es el primero de una mina binacional
del mundo, fue iniciado por la canadiense Barrick Gold con un proyecto de
inversión de u$s 5.000 millones, pero fue detenido por decisión del Tribunal Ambiental de Chile que objetó incumplimientos en su Resolución de Calificación Ambiental (RCA). Desde 2013 el proyecto está paralizado tanto del lado chileno como del lado argentino.
Potasio Río Colorado fue un proyecto abandonado por la
brasileña Vale, por problemas económicos inherentes a la compañía, que preveía
una inversión de u$s 6.300 millones.
Por su parte, Viglione consideró que en la minería argentina
"resta fortalecer la consistencia entre las provincias para mejorar el
atractivo de la inversión y atenuar la incertidumbre de los inversionistas”.
"El Gobierno elaboró un ambicioso proyecto de ley para
unificar las regulaciones mineras bajo un nuevo acuerdo federal minero que
reordene las diferentes visiones de las provincias respecto de la industria.
Este documento está siendo debatido con las provincias y en breve se espera su
tratamiento parlamentario”, destacó el experto.
Señaló que "mientras que en todo el mundo las mineras
tradicionales están preocupadas por el capital y las capacidades para innovar,
los nuevos competidores tienen capital disponible y son tecnológicamente
avanzados”, y añadió que "además, están ingresando al sector en un momento en
que las barreras de entrada son muy bajas, fundamentalmente por la depresión de
los valores de los activos”.