La petrolera angloholandesa Shell está evaluando vender
activos de refinación, transporte y distribución en Argentina, como parte de un
programa de desinversiones por 30.000 millones de dólares, según dijo hoy su
presidente ejecutivo, Ben van Beurden y difundió la agencia Reuters. Shell es
la empresa que por años lideró Juan José Aranguren, actual ministro de Energía.
Actualmente está manejada por Teófilo Lacroze.
El ejecutivo declaró en una conferencia en Nueva York que la
empresa está asumiendo una revisión estratégica de activos
"downstream" (el sector que abarca refinación y comercialización) en
el país.
Una vocera de Shell aclaró que los activos de upstream -de
exploración y producción- en Argentina no forman parte de esa revisión.
Los activos de downstream de la petrolera en Argentina
incluyen la refinería de Buenos Aires, cerca de 600 estaciones de servicio, más
negocios de comercialización y suministro, químicos, propano o gas de petróleo
licuado, combustibles marinos, combustibles para la aviación y negocios de
lubricantes.
En junio, en su primera presentación de estrategia de largo
plazo desde la compra de BG por US$ 54.000 millones en febrero, Shell presentó
planes para limitar el gasto y cerrar plantas en algunos países para centrarse
en las operaciones más rentables, como la de gas natural licuado, la producción
en aguas profundas y los químicos.
En esa ocasión, van Beurden dijo que esperaba que los nuevos
recortes ayuden a impulsar las acciones de Shell, que han quedado a la zaga de
sus rivales desde que el acuerdo de compra de BG fue anunciado en abril del
2015.
Exploración
Además de las estaciones, Shell tiene participación en
exploración petrolera. Desde 2012, ingresó en no convencionales y hoy tiene
cinco proyectos de este tipo en Neuquén. Shell tiene en Neuquén dos yacimientos
no convencionales: Cruz de Lorena y
Sierras Blancas, de los cuales obtuvo permisos de 35 años. También tiene
activos en Águila Mora.
Según publicó el diario Río Negro, al norte de El Chañar, la
empresa concreta la obra de una planta de procesamiento y separación de crudo
para manejar el caudal de producción de sus yacimientos sobre Vaca Muerta.
Tendrá una capacidad de 10.000 barriles por día de crudo liviano y estaría
lista a fin de año.