La gente hacía fila para comprar los chacinados de Rubén Darío Colfo. El, junto a su señora, Clara, se esmeraban por atender rápido pero con la mejor sonrisa. Su local es un éxito.
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SUSCRIBITELa gente hacía fila para comprar los chacinados de Rubén Darío Colfo. El, junto a su señora, Clara, se esmeraban por atender rápido pero con la mejor sonrisa. Su local es un éxito.
"Hace 50 años que me dedico al chacinado, empecé a trabajar en esto a los 13 años y se hacer de toda clase de fiambres, mortadela, salchichas de Viena, lo que me pidan. Esto es lo que mejor se hacer, pero sé hacer otras cosas", bromea.
Colfo es uno de los fundadores de la feria y la vio crecer desde el origen. "Día a día la gente se sigue sumando. Soy muy estricto en hacer mis cosas, con mucha higiene y con cariño. La gente tiene confianza y cuando se lleva un producto seguro que vuelve", dice.
El domingo lo primero que se le terminó fueron las hamburguesas de puro cerdo, pero él asegura que todos los productos tienen la misma demanda, sobrasada, salame, queso de cerdo, todo se vende por igual.
"Vivo de esto y de bailar folclore, que nos encanta. Cada vez llega más gente a la feria, es una cadena y el boca a boca es lo que hace crecer esto", señala.
