Carmen tiene casi 82 años, María 74, las
hermanas Salguero son de las fundadoras de la feria y las abuelas del grupo.
"Yo empecé con tejido y bordado en cinta y después agregué repostería.
Primero estábamos en el CIC y luego pasamos a la plaza", cuenta Carmen.
Dice que el tiempo pasó volando y ya cumplieron
5 años con la feria. "Tuvimos una gran evolución, cada domingo se suma más
gente. Recién me decía una señora que le gusta venir porque encuentra de todo y
buen semblante en la gente, buena predisposición de los feriantes", dice.
Sobre
las ventas, Carmen dice que no se puede quejar, que vende muy bien y que nunca
se vuelve a su casa con mercadería. El domingo pasado hice 5 budines de manzana,
5 tartas, y 4 budines de pan con caramelo y casi no quedaban ni las migas,
"nunca me fui un domingo con mercadería de vuelta". Además, las
hermanas realizan bordado en cinta, una artesanía que casi no se ve, "hay
gente que lo hace, pero con mi edad... pocos", asegura Carmen.
Dice que la edad no le afecta en nada a las
ganas de ir cada domingo a la feria. "Es un compromiso venir, no lo puedo
dejar. Mi hija me dice 'no tenés necesidad de pasar frío y de trabajar tanto',
porque es mucho trabajo con los budines, pero a mí me gusta, desde los 19 años
que tengo negocio. Ya estoy jubilada pero no puedo dejar esto", confesó la
feriante con más años.